Con 43 muertes contabilizadas por gripe A H1N1, lentamente el Estado va disminuyendo sus actividades para poner coto a la circulación del nuevo virus, una situación que aquí va perfilandose como más seria que en otras partes del mundo. Por otro lado, el parte oficial de contagiados se ha detenido el día 26, aunque circula socialmente la impresión de que el número de afectados es muy superior y hasta indeterminado, esto confirmado por la aseveración médica de que ya el 85 % de la gripe que circula es del tipo A.
Aunque el número oficial de casos se clavó en 1.587 el día viernes, ya los médicos afirman que hay varios miles más. Lo cierto es que, aún tomando esa cifra desactualizada, el país ascendió desde la nada hasta posicionarse en el puesto siete (7) entre los países con mayor número de infectados detrás de Estados Unidos, México, Canadá, Gran Bretaña, Chile y Australia, esto según el mapa de la OMS. Y ocupa el lugar tercero con número de fallecidos. Indudablemente, el nuevo tipo de Gripe ha circulado velozmente en Argentina, incluso a contramano de lo que ocurre en los países vecinos, excepto Chile.
A las 18 provincias que han resuelto cerrar las escuelas, universidades y adelantar las vacaciones, las declaraciones de emergencia sanitaria de varias de ellas y algunas parálisis de la administración pública en el interior del país, hoy se ha sumado la Corte Suprema que ha resuelto el adelantamiento del receso de invierno. Se agregan las recomendaciones de no concurrir a espectáculos públicos, las cancelaciones de algunos de ellos, de eventos como la entrega de los permios Marín Fierro, el TC2000 o la Feria del Libro Infantil, y hasta la duda sobre si los partidos de fútbol del final del campeonato local se realizarán con o sin público.
Mientras tanto, las recomendaciones de asepsia para la población que suenan no encuentran correlato en la posibilidad de adquirir los medios para ello: no hay barbijos ni alcohol en gel en las farmacias, y enfermeros y médicos han denunciado falta de insumos en los hospitales. Entretanto, se multiplica el número de personas que andan con barbijos en las calles. Y aunque se asevera que la mayoría de los casos se resuelven espontáneamente, el que la "fiebre por la gripe" se haya desatado recién el lunes pos electoral, y que exista tanta desinformación (aunque los testimonios de tantos, las dos muertes en instituciones emblemáticas como la Facultad de Odontología, la confirmación de esta gripe en funcionarios del gobierno, parecen mostrar que mucha información se oculta), nos hace oscilar entre un temor racional y la paranoia.
Lo cierto es que el principal recurso, el humano, falta; el sistema de salud está desbordado en una época donde ocurren demandas por otras enfermedades invernales y una fuerte ausencia laboral, y se convocaron a médicos jubilados y estudiantes avanzados para sumarse a la emergencia.
Entretanto, mientras el Gobierno nacional se reacomoda tras las elecciones parlamentarias del domingo que le fueron adversas y pierde funcionarios como la Ministra de Salud y el Secretario de Transporte, aumenta también la impresión de que sólo a partir del lunes (es decir, una vez concluido el período electoral), el Estado puso decididamente manos a la obra en el tema. Que funcionarios públicos reconozcan hoy que no se habló antes porque no se sabía qué decir, arroja un manto de duda sobre el manejo que del asunto se hizo mientras duraron las campañas electorales.
Esto es lo que tengo hoy para decir desde este Tercer Mundo que atraviesa su invierno. Una época inconveniente para enfrentar algo desconocido. Es probable que la vacuna esté en 4 o 5 meses. Para entonces este hemisferio sur estará por ingresar en el verano y el clima habrá mejorado las cosas.