domingo 31 de mayo de 2009

SE DICE DE MI (3) (o DILE QUE HE SALIDO)

El marido de mi hermana, después de sus encorajinados gritos, de mala gana cruzó el patio cubierto, me saludó con un simple “buen día” y salió a la calle, en tanto su mujer le decía a viva voz:

-¡Despertá al vago de tu hijo para que ayude! ¡Es mediodía de un día martes y todavía está durmiendo! Parece que nadie le notificó que de lunes a viernes la gente trabaja.

-¡Despertalo vos! –contestó el marido-. Iba a levantarte temprano para estudiar... Es la quinta carrera que empieza...

Catalina, entonces, caminó con paso firme hasta una puerta cerrada y llamó.

-¡Sebastián! –gritó-. ¡Salí de ahí y ayudá al inútil de tu padre con las cosas de tu tía!

-¡Pero si la rompe pelotas de la tía viene en la tarde! –contestó una voz desde adentro, no tuve dudas: la “rompe pelotas” era yo.

Mi hermana se quedó pálida ante la afirmación de su hijo que no sabía que yo estaba parada del otro lado de su puerta.

-¿Cómo podés decir eso de tu tía Martita? –replicó mi hermana en mi defensa-. Suponete que estuviera oyéndote –luego supe que de esta forma la madre había intentado telegrafiarle al hijo que la “rompe pelotas” estaba escuchando.

-Pero –dijo la voz-, ¡si vos misma decís que es una “rompe pelotas”, una pesada que viene a instalarse en esta casa y a la que recibís nada más porque esperás que ayude a pagar las cuentas!

Mi hermana quedó petrificada, oscilando entre entrar y estrangular a su hijo, y alejarme para que no supiera lo que se decía de mí a mis espaldas. Pero optó por quedarse allí, y acallarlo.
-¡Levantate! Tu tía, ¡ya llegó! Y escuchó todo lo que dijiste.

A continuación, Catalina se limpió las manos en el delantal que tenía y se quedó mirándome.

-En verdad –dijo mostrando una sonrisa-, ¡estoy muy feliz de que estés acá! Lo que dijo el chico es lo que escuchó alguna vez cuando yo estaba enloquecida, ¿viste?... Ya tenemos preparado tu cuarto. Lo armamos donde duerme la nena. Tal vez sea un poco frío en invierno, pero el invierno tiene una ventaja: termina con las cucarachas. La casa se llena de cucarachas en verano… Una vez llegamos con Edgardo y había cuatro en el comedor, muy cómodas ellas. Mi hija dice –agregó jocosa- que las únicas a las que no espanto con los gritos es a las cucarachas. Me miran –hizo el gesto- y mueven las antenitas, las muy hijas de put…

viernes 29 de mayo de 2009

SE DICE DE MI (2) (o DILE QUE HE SALIDO)

Cuando llegué a la casa de mi hermana Catalina, la recepción no fue muy grata. Ella estaba discutiendo con el esposo, Edgardo, y abrió la puerta gritando: “Y ahora, ¿quién carajo es?”. La casa (una propiedad antigua que aún figura a nombre de nuestros padres, uno de ellos fallecido), se encuentra en el barrio de Mataderos, un vecindario de clase media baja. Todo allí parece que se quedó en el tiempo, y se nota que la Municipalidad no quiso perder tiempo y dinero en esa calle, y sólo en ella. Los adoquines están todavía a flor de piel y la electricidad corre aún por cables aéreos. Yo creo que si los que viven en esa calle le pidieran al gobierno independizarse, las autoridades contestarían: "Al fin nos sacamos a ustedes de encima". Tanto así que las escuadrillas de trabajadores de las ciudad arreglaron todas las manzanas de alrededor, la de enfrente, la de más allá, la de atrás, pero esa no. Los vecinos, por supuesto, encajan perfectamente en ese ambiente.

Apenas llegué la vecina gruesa de la esquina, doña Tota, sacó un balde lleno de orina y vació su contenido en plena calle, lo que hizo que mi hermana dijera:

“Ahí tenés a la sucia de la esquina: ¡qué gentuza! Sólo falta que salga el marido en calzoncillos como siempre hace. Seguro en un rato saca la silla y se pasa toda la tarde sentada”.

Cuando me hizo pasar, siguió contándome de los demás habitantes de la calle.

“La única que vale la pena es la que vive al lado, aunque tiene una lengua bastante larga, te digo. ¡Edgardo –gritó de golpe, llamando al marido-: ¿podés encargarte de los peones de la mudanza, carajo? ¡Llegó Martita!... La semana pasada me peleé con la que vive a mitad de cuadra: siempre que estoy barriendo la vereda pasa con el perro, y el animal no tiene mejor idea que ¡cagar justo donde he limpiado! ¿Pero puede ser que el perro sienta ganas de hacer sus necesidades justo cuando me ve?... La que vive a dos casas no es mejor, te digo. Vive sola con la hija, una chica adolescente. Pero… ¡nunca he conocido a una chica más puta, che! La madre siempre está con cara de pocos amigos. Yo, cuando la veo, le digo sonriéndole (porque a falsa no me gana nadie): “Buen día vecina, ¿cómo está usted?”. La arpía apenas contesta. Y yo digo para mis adentros: “Andá a cagar”.
Continúa lunes

80 CASOS DE GRIPE PORCINA H1N1 EN ARGENTINA Y 25.114 DE DENGUE (ACTUALIZADO EL 29 DE MAYO)

La gripe H1N1 (ex-porcina) se nos coló por la cocina o por la parte trasera.

El 7 de mayo Argentina reportó su primer caso de gripe de este tipo. Pues, en los 21 días que siguieron hasta hoy, la cifra subió a 80 infectados confirmados, la mayoría niños y adolescentes, en una multiplicacion exponencial. En los últimos 4 días, el conteo pasó de 5 a 80 a medida que los institutos especializados van informando los resultados de las muestras extraídas. 14 casos se sumaron el 26, 18 ayer, 33 el día 28 y 10 el día 29. Paralelamente, el día 29, el Ministerio de Salud reportó 25.114 casos locales de Dengue.

Esto ha llevado al cierre transitorio de escuelas y/o de cursos (este post se ha actualizado el 29 de mayo).

jueves 28 de mayo de 2009

SE DICE DE MI (I) (o DILE QUE HE SALIDO)

Habitar la casa de mi hermana Catalina no es una de las experiencias más gratas de la vida. Y menos lo es cuando he tenido que hacerlo porque me quedé sin techo.

En efecto, tuve que abandonar el contrato de alquiler porque el dueño del departamento del barrio de Once quiso aumentarme lo que pagaba. Por supuesto, no me dejé amedrentar. Temperamental como soy (o como creo serlo) me le planté al susodicho señor, le dije que no podía pagar más de lo que pagaba y que ya era mucho lo que le abonaba por un monoambiente. Invoqué (no sé donde lo había leído), derechos constitucionales, le dije que todo ser humano tiene derecho a una vivienda digna, que la ley no ampara el abuso en el ejercicio de los derechos y que si insistía, iba a convocar: a varios vecinos del edificio, inquilinos como yo, para una manifestación en la puerta, a Crónica y a la revista barrial “Te quiero Once, no Diez puntos” para que tomaran nota de ese atropello. Me pensé una especie de “gladiadora” luchando en el circo romano, desafiando al omnímodo César, y disfruté por anticipado de la corona de laureles que esperaba. El caballero me oyó como si me creyera el mismísimo Marx reencarnado, se dio vuelta y se marchó. Al día siguiente me llegó la carta documento.

Ni lerda ni perezosa, cumplí mi amenaza. O intenté cumplirla. Si los periodistas de Crónica no hubiesen estado más ocupados cubriendo a la vaca Margarita que se había caído por segunda vez en un pozo en Temperley, y si la telefonista de la revista barrial no me hubiese contestado que la llamara recién cuando estuviere en la vereda con los muebles, los malvones, el perro y el gato de modo que fuera una noticia “sensacionalista”, de seguro mi caso habría cobrado notoriedad pública.

lunes 25 de mayo de 2009

DUELO DE CIVILIZACIONES (58): LAS MAQUINAS SE VISUALIZAN A LO LEJOS

Hacia la noche de ese día, el vecindario de la casa donde esperaba Camila estaba tranquilo. Nadie recorría las calles. En realidad, tal quietud se debía a que todos habían abandonado el barrio y las casas estaban vacías. Igual de vacía estaba la avenida a dos cuadras. A escasas 20 manzanas estaba el límite de la ciudad, donde el ejército esperaba. Y ella estaba sola en esa casa, esperando el regreso de su tío y de su hermano. Andaba nerviosa, de aquí para allá; cada diez o quince minutos miraba el reloj, ansiosa porque llegara la hora fijada. Pero el reloj marcó las nueve, y nadie llegó a la casa. “Estarán demorados”, pensó, y no se inquietó en demasía. Más cuando pasaron dos horas sin que apareciera el camión que traía de vuelta a Augusto y a Agustín, sus nervios en tensión, explotaron. Y el nerviosismo aumentó cuando oyó un estruendo en el Oeste.

De inmediato subió hasta la terraza y lo que vio la dejó anonadada. Allá en el horizonte, por encima de las construcciones, avanzaba una hilera de robots en dos patas. A su lado venían esferas con agujas puntiagudas en la parte trasera, todos disparando rayos y bolas de fuego. Su rostro se descompuso de espanto mientras el resplandor rojizo de las sibilantes refulgencias lo iluminaba. Sí: ¡debía escapar ya mismo! Pero ¿dónde se habían metido los hombres? ¿Por qué calle perdida de esa ciudad desolada andarían?

199 AÑOS DE LA REVOLUCION DEL 25 DE MAYO DE 1810. MITOS DE LA HISTORIA


El 25 de mayo de 1810 Buenos Aires, actuando como "hermana mayor" de las provincias, ejecutó su primer acto de independencia de España: obtuvo la renuncia del Virrey Cisneros y formó una Junta de Gobierno. Resulta que España había caído casi por entero en manos de Napoleón y éste tenía al rey español Fernando VII prisionero. Los habitantes de Buenos Aires aprovecharon la oportunidad para declarar que sin un Rey o un gobierno sustituto en España, la autoridad del Virrey -su representante local- había quedado sin sustento y ellos podían asumir la dirección de sus destinos.

A pesar de que la "Independencia" está identificada con el 9 de julio de 1816, día en que se declaró formalmente, lo cierto es que el 25 de mayo de 1810 fue, en los hechos, un acto de verdadera independencia, aunque no fuera así manifestado. En realidad los revolucionarios bien se cuidaron de hablar de emancipación, entre otras cosas porque les deficultaría el apoyo de Gran Bretaña. En efecto, los ingleses veían con buenos ojos la independencia de las colonias españolas pues así se terminaba el monopolio comercial que impedía a esas colonias comerciar con otra nación que no fuera España. Tal monopolio les imposibilitaba, por ende, introducir sus propias mercancías, aunque Buenos Aires había tenido su efímera "primavera" de librecambio mercantil cuando los ingleses habían conquistado la ciudad hacía 4 años antes. Pero para 1810 Gran Bretaña tenía en España a un aliado contra Napoleón, para salir apoyar a los insurrectos americanos.
No obstante los ingleses salvaron el asunto sin desairar a las provincias argentinas, y el embajador británico en Río de Janeiro dio su aval a la revolución "...siempre que la conducta de esa Capital sea consecuente y se conserve a nombre del Sr. Dn. Fernando VII y de sus legítimos sucesores". Lo cierto es que Fernando VII volvería al trono tras la derrota napoleónica, pero las ex colonias ya no estaban dispuestas a seguir su autoridad.

Tampoco la Revolución de Mayo fue un acto de la "República Argentina", que todavía no existía. En efecto, en 1810 lo que hoy conocemos como Argentina integraba un territorio administrativo mucho más grande llamado Virreinato del Río de la Plata, que incluía también a las actuales Uruguay, Bolivia y Paraguay. Lisa y llanamente la destitución fue llevada a cabo por Buenos Aires para después del hecho consumado pedir la adhesión de las provincias. Fue el primer acto de Buenos Aires en su objetivo no sólo de independizarse enteramente de España, sino también de construir un país a su medida. Es decir, un país donde ella dictare cual iba a ser el sistema de vida en adelante, y en el que su autoridad mandara a los demás pueblos.

Con esa meridiana claridad que lo caracterizaba, Juan B. Alberdi dirá en Escritos póstumos: "La revolución de Mayo de 1810, hecha por Buenos Aires, que debió tener por objeto único la independencia de la República Argentina respecto de España, tuvo además el de emancipar a la provincia de Buenos Aires de la Nación Argentina, o más bien el de imponer la autoridad de su provincia a la nación emancipada de España. Ese día cesó el poder español y se instaló el de Buenos Aires sobre las provincias argentinas".

miércoles 20 de mayo de 2009

DUELO DE CIVILIZACIONES (57): LA BATALLA DEL RIACHUELO

El primer asalto de los invasores a la ciudad no ocurrió por el Oeste donde incontables destacamentos se habían posicionado a lo largo de la avenida General Paz esperando avistar a los aparatos. Sino que el primer flanco por donde los alienígenas intentaron penetrar fue el del Sur, donde el Riachuelo, un río sanguinolento y pútrido carente de vida, dividía la ciudad de la provincia. También había tropas acantonadas allí, en los puentes y sobre los márgenes. Y aunque estas milicias pensaban que el Enemigo no aparecería por ese lado, apareció. Andando a grandes trancos y desperdigando rayos a diestra y siniestra, un par de autómatas parados en dos metálicas piernas surgieron por entre las casas, escoltadas por tres esferas plateadas que permanecían suspendidas en el espacio. Y así se trabó la que sería conocida como “La batalla del Riachuelo”.

Apenas las máquinas aparecieron altas en la lejanía, las tropas que aguardaban en el puente de la autopista que unía la ciudad con La Plata, abrieron fuego contra ellas. Las baterías, los morteros y los fusiles dispararon proyectiles contra los colosos que pretendían cruzar el pasador. Pero tan impenetrable parecía la coraza de los titanes, que tanto hierro y tanto acero no les hicieron mella de inmediato. Las mortíferas ráfagas invasoras tuvieron mejor suerte. Un haz luminoso impactó contra el esqueleto de hierro del viejo y desusado puente Avellaneda, clásica postal de la ciudad, haciendo volar trozos de metal hacia todas direcciones, partiéndolo en dos. Luego, la orilla opuesta fue barrida de defensores, y los piquetes que restaban y quienes defendían el puente se anticiparon el desastre. Más el arrojo y la suerte vinieron en su auxilio.

En momentos en que una de las máquinas hundía uno de sus pies en el Riachuelo, un proyectil certero impactó contra uno de los aparatos que quedaba en tierra. De inmediato, el titán se sacudió por la explosión, tanto que no pudo maniobrar para evitar el choque contra una de las esferas. El primero arrastró al segundo, y ambos se desmoronaron llevándose consigo casas y construcciones.

Eufórica por el éxito, la soldadesca disparó contra las máquinas que restaban y que ya franqueaban el río. Pero el entusiasmo inicial se disipó cuando vio que los aparatos avanzaban y avanzaban limpiando los alrededores. Más la suerte obró otra vez a favor de los desesperados defensores.

Cuando éstos dispararon otra vez el último cañón que quedaba en el camino, y el proyectil no golpeó a ninguna de las máquinas, lamentaron su desacertada puntería. Pero aunque no impactó en el Enemigo, golpeó lo que restaba del elevado puente de hierro que se erguía más allá. De súbito, sonó un crujido, y parte de la estructura de metal cayó desde lo alto sobre dos de las esferas. Tal fue el estrépito, que el robot que cruzaba a pie el río contaminado trastabilló para hundirse en el agua hedionda. Y así se detuvo la invasión por ese lado. Y bien necesitaba Buenos Aires esta victoria para sostener el ánimo de quienes combatirían en el Oeste.

JUEZ FALLO A FAVOR DE CANDIDATURAS TESTIMONIALES. UN "GRAN CUÑADO" DE TINELLI PERO REAL

La justicia de primera instancia no se opuso a la intentona oficial de que funcionarios que ocupan ya cargos importantes como una gobernación se postulen al mismo tiempo como legisladores para las elecciones del 28 de junio. Una intentona que encuentra un terreno ideal dada la apatía política generalizada y que agrava el principal problema político nacional.

El principal problema nacional (a nivel de sistema político) es que en definitiva la fortuna, las libertades y el destino de millones de habitantes de este suelo está ligada estrechamente a la voluntad falible de los gobernantes de turno. Esa dependencia del poder tiene como necesario correlato el retroceso en las libertades, puesto las mayores potestades del Estado se hacen a costa de la resignación de espacios de libertad por los individuos. En efecto, hay aquí una renuncia sustancial donde el individuo resigna parte de su autodeterminación cediendo terreno al Estado para que decida en distintos segmentos de la vida. Y como el poder tiende a acumular más poder, no declina las concesiones que en su favor hagan los hombres. De resultas, el ciudadano, al demandarle cada vez más a un Estado que ha adquirido las características de un "dios terrenal" omnipotente e infalible, va cerrando el yugo en torno de su cuello haciéndole el juego a un poder que, por inclinación, nunca renunciará a acumular todo el que sea posible.

Tal premisa parte, a mi modo de ver, de una lógica que tiene poca fe en el hombre; una lógica pesimista en el mejor sentido de Hobbes, puesto que si hubiera confianza en el hombre para contribuir al bienestar propio y de sus semejantes, poca libertad debería limitársele. Una lógica que, como en Hobbes, entiende que el hombre se asemejaba a un niño que debe ser tutelado.

martes 19 de mayo de 2009

DUELO DE CIVILIZACIONES (56): EL ASALTO A LA ULTIMA BIBLIOTECA

Hacia las seis de la tarde de ese fatídico día, las calles del centro de la ciudad estaban desiertas. La quietud y el silencio habían reemplazado al bullicio del mediodía. El edificio del Congreso Nacional se erguía entre calles vacías; los centros comerciales de Once, Caballito, Flores y Liniers, sobre la larga avenida Rivadavia, estaban muertos; ningún auto recorría las calles más importantes de la ciudad, ni ninguna otra. Un silencio inquietante reinaba sobre la ciudad: una quietud que anticipaba el inminente fragor de los rayos de las máquinas invasoras.

Después de que el camión cruzó esa ciudad sin vida, desembocó en el centro de la metrópolis, donde la calle México se unía con la avenida Callao. Augusto, con manos firmes, conducía ese vehículo antiguo, desvencijado, aunque útil. El transporte iba repleto de cuadros, libros, manuscritos, cartas, fotografías, esculturas, hasta cintas de películas y discos de música. Varios camiones habían descargado un cargamento similar en la biblioteca de la calle México, y éste era el último. E iguales tesoros se reunían en otras seis ciudades del mundo. Pero cuando el camión arribó a la calle que se extendía delante del edificio de la biblioteca, Augusto quedó estupefacto.

Un sinnúmero de personas saqueaban los comercios de enfrente, de al lado y de la otra cuadra, y entraban y salían de la biblioteca llevando consigo óleos, y bronces, y mármoles, hasta arañas de cristal y muebles. Mejor suerte no corrió el camión. Viendo un transporte, que para esa hora era lo mismo a una tabla de salvación en medio del naufragio del mundo, un gentío corrió hacia el rodado y extrajo a sus dos ocupantes. Luego vaciaron la parte trasera, y allí en el pavimento quedaron Sobre héroes y tumbas, y El príncipe, y Guerra y paz: y sus hojas, y las de tantos otros libros, estaban desperdigadas a todo lo largo de la calle, y de las adyacentes.

Al final, la paz se estableció cuando la multitud desapareció y Augusto quedó tendido en la calle, delante de la entrada de la biblioteca. Arrastrando una pierna entró en el edificio y avanzó hasta el recinto donde, como hormigas, cincuenta sabios habían depositado tomo sobre tomo. Allí estaban, desparramados, caídos de los estantes y descosidos; todo el lugar estaba cubierto de hojas. El viejo bajó la cabeza, vencido.

FALLECIO MARIO BENEDETTI EN URUGUAY A LOS 88 AÑOS. MI HOMENAJE


Mario Benedetti, 14/9/1920-17/5/2009

Compuso muchos poemas: muchos de ellos se hicieron canción, como los célebres temas musicales Te quiero, cantado por Sandra Mihanovich y Celeste Carballo, El Sur también existe, un clásico interpetrado por Serrat, Solo te pido, cantado por Pablo Milanés, o Por qué cantamos, una canción que se convirtió en himno a la vida allá por 1984, cuando Argentina volvía a la democracia tras la trágica noche de la dictadura militar que se llevó para siempre a 30.000 almas. Mi homenaje.
Por qué cantamos

Si cada hora viene con su muerte
si el tiempo es una cueva de ladrones
los aires ya no son los buenos aires
la vida es nada más que un blanco móvil
usted preguntará por qué cantamos

si nuestros bravos quedan sin abrazo
la patria se nos muere de tristeza
y el corazón del hombre se hace añicos
antes aún que explote la vergüenza
usted preguntará por qué cantamos

si estamos lejos como un horizonte
si allá quedaron árboles y cielo
si cada noche es siempre alguna ausencia
y cada despertar un desencuentro
usted preguntará por que cantamos

cantamos por qué el río está sonando
y cuando suena el río / suena el río
cantamos porque el cruel no tiene nombre
y en cambio tiene nombre su destino

cantamos por el niño y porque todo
y porque algún futuro y porque el pueblo
cantamos porque los sobrevivientes
y nuestros muertos quieren que cantemos

cantamos porque el grito no es bastante
y no es bastante el llanto ni la bronca
cantamos porque creemos en la gente
y porque venceremos la derrota

cantamos porque el sol nos reconoce
y porque el campo huele a primavera
y porque en este tallo en aquel fruto
cada pregunta tiene su respuesta

cantamos porque llueve sobre el surco
y somos militantes de la vida
y porque no podemos ni queremos
dejar que la canción se haga ceniza.

jueves 14 de mayo de 2009

DUELO DE CIVILIZACIONES (55): HORAS DESESPERADAS

Augusto y Agustín entraban y salían de la morada cargando cuadros, libros y un sinfín de objetos pesados, los que acomodaban en un camión antiguo estacionado en la calle. En un principio Camila pensó que su tío iba a marcharse con todo el mobiliario de la casa. Pero a poco, de boca del anciano, supo que, en realidad, el viejo no estaba preparando su ida sino cargando el camión para enviar su contenido a una biblioteca en el centro de la ciudad. Entonces quedó boquiabierta y anonadada. En esa hora primaba salvar el pellejo, y no salvar el patrimonio cultural de una humanidad que estaba siendo derrotada.

Casi con lágrimas de horror replicó que debían marcharse, que ella y su hermano debían regresar a su ciudad natal donde estaban sus padres, porque una columna de máquinas destructoras se encaminaba hacia allí. El anciano, tras oírla, quedó paralizado, meditando. Sabía que la muchacha tenía razón, y entendía su angustia. Pero si Camila estaba apresurada por irse, su hermano no sentía igual apuro. Agustín se había sumado a la causa del anciano, y le afirmó a su hermana que él se quedaría con Augusto.

-Pero… pero –exclamó Camila desesperada, evaluando de qué modo ella iba a abandonar sola la ciudad-: ¡tío: debes venir con nosotros! ¡Debemos irnos los tres a Chascomús! Además, ¡no puedo irme sola! Todos los micros están completos, no hay trenes, y no lograría irme.

Augusto quedó mudo delante de su sobrina. Viendo su desesperación, y recapacitando si en realidad su esfuerzo por salvar parte de la obra humana no era inútil, finalmente dijo:

-Está bien. Nos iremos en la noche, cuando espero que los caminos estén más despejados. Depositaremos el contenido del camión en la biblioteca, y hacia las nueve de la noche pasaré a buscarte. Y nos iremos.

Y tras decir ello subió al transporte con Agustín, lo arrancó y el camión con su carga se alejó por la calle. Sin embargo, a pesar de la promesa, Camila no estaba tranquila. Algo interiormente le decía que las cosas no sucederían como el viejo las había planeado, y que quizá no volviera a ver a su tío ni a su hermano ese día, ni el siguiente, ni ningún otro.

martes 12 de mayo de 2009

DUELO DE CIVILIZACIONES (54): LA DEFENSA SE PREPARA EN LA AVENIDA GENERAL PAZ


Enfrente descansaba la larga fila del ferrocarril, pues el servicio hacia el oeste estaba interrumpido. Desorientada, Camila intentó cruzar la avenida y remontar la calle Cuzco, a escasos cien metros del límite de la ciudad. Pero por ella bajaba una interminable muchedumbre espesa y vociferante, imposible de superar. De súbito se vio arrastrada por la marejada que se movía apretujadamente y que la devolvió a la avenida Rivadavia. “¡A prisa, a prisa!”, repicaba en la mente de todos, porque las colosales máquinas venían.

Ya en la calle principal, el gentío se hizo a un lado: una docena de furgones militares avanzaba en dirección a la avenida General Paz donde los militares habían fijado que intentarían impedir el paso de los invasores hacia el interior de la ciudad. Otras columnas de camiones arribaba a esa avenida por otras calles. Se trataba de un punto alto, un largo cinturón que rodeaba a la metrópolis, y en sus puentes, túneles y miradores el ejército formaba una barrera defensiva. Cuando las esferas y los autómatas alienígenas llegaran franqueando los vecindarios del conurbano, las tropas estarían allí, esperándolos para abrirles fuego. Iguales defensas se aprestaban en el sur, en los puentes y en las orillas del Riachuelo, por donde otra columna de aparatos intentaría penetrar en la ciudad. En pocas horas Buenos Aires devendría en un gran campo de batalla de 200 kilómetros cuadrados.

Camila tuvo que avanzar con la multitud que inundaba la avenida Rivadavia y que se alejaba del oeste, por donde aparecería el invasor. Por ahí, a paso de hombre, transitaban ómnibus repletos de gente, autos cargados de maletas y de personas, y también un sinnúmero se seres a pie que sin medios para movilizarse había decidido caminar por la larga arteria antes que permanecer en sus casas. Cuando el océano humano alcanzó el barrio de Villa Luro, se apartó de la muchedumbre y anduvo por una de las calles laterales que conducían a la casa de su tío. De seguro Augusto y su hermano estaban esperándola para huir a su vez, y con esta idea, apresuró el paso. Sin embargo, cuando llegó a la construcción no encontró precisamente preparativos para una fuga.

EL GRAN CUÑADO DE TINELLI CON CRISTINA KIRCHNER: PARODIA SOBRE LA POLITICA ARGENTINA


Argentina ha reunido otra vez en una "casa", parodiando al famoso "Gran Hermano", a sus principales dirigentes políticos, representados por actores caracterizados. El entretenimiento es relizado en el programa "Showmatch", bajo el nombre de "Gran Cuñado", y en época electoral ha atraído la atención de millones de televidentes. Ya hace años, se había hecho durante el gobierno de De la Rúa, presidencia que no tuvo un buen final.

Están parodiados el "opositor" vicepresidente Cobos, los ex presidentes Kirchner y De la Rúa, el Jefe de Gobierno de Buenos Aires, Macri, el jefe de Gabinete Massa, los ministros Alicia Kirchner y Anibal Fernández, los candidatos Carrió, Juez, Guevara, De Narváez, Solá y Reutemann, el gobernador de la provincia Scioli, los dirigentes D`Elia, De Angelis y Moyano, el super secretario Moreno, y por supuesto, la presidente Cristina que fue el plato fuerte hablando desde un atril (como es su costumbre) en este "Circo beat" penoso, pero real.

Tanto así que semanalmente se "nomina" para la salida de la Casa como en el formato del reality (aunque nadie explicó cómo es el sistema de nominaciones), y entre los primeros 4 candidatos a irse está la misma presidente. La foto de arriba es por sí sola elocuente: un conductor de tv riéndose a carcajadas junto a una jefa de Estado abstraída. Una instántanea perfecta que representa cabalmente a esta sociedad descreída y a su clase política que nuevamente fracasa en sacar adelante a este país llamado Argentina.

domingo 10 de mayo de 2009

DUELO DE CIVILIZACIONES (53): LA BATALLA DE BUENOS AIRES

Aquella mañana se presentó en el supermercado coreano como de costumbre. El comercio se encontraba en el barrio de Liniers, sobre la avenida Rivadavia, y a dos cuadras de la avenida General Paz. Según sabía desde temprano los aparatos extraterrestres infestaban las localidades de Merlo, Ituzaingó y Castelar, a escasos 25 kilómetros de la ciudad. Por ello esa mañana estaba oprimida por una angustia que estrangulaba su corazón. Mientras atendía al público intentaba extraer algún dato de las charlas de las vecinas, y de tanto en tanto, se quedaba mirando el televisor esperando noticias. Era cuando uno de los dueños la reprendía duramente porque ella estaba desatendiendo su trabajo.

Hacia el mediodía la televisión inundó el comercio con imágenes de las calles del centro. La población en masa huía ante la proximidad del invasor, antes de que sonara cualquier orden de evacuación: mujeres a pie, ancianos, hombres cargando bebés, niños pequeños, embarazadas empujando carritos con una criatura, y hasta perros, caminaban a toda prisa por la avenida Callao. Entretanto, las salidas de la ciudad estaban anuladas por miles de autos empantanados. A la sazón, Camila (que atendía la fiambrería), quedó paralizada mientras rebanaba 300 gr. de jamón cocido para una clienta. De inmediato, sobre ella cayeron la mirada recriminatoria de su jefe y de la misma clienta, una viejecita que no dudó en apurarla para que terminara de cortar el fiambre. Aterrada, angustiada, tuvo la idea de que había llegado la hora de huir. Y no tuvo dudas de ello cuando el noticiero anunció que varias máquinas alienígenas avanzaban hacia el sur, y en su camino encontrarían varias ciudades, entre ellas, Chascomús ¡donde estaban sus padres!

En ese momento, sonó la voz de la viejecita, diciéndole: “Hija, ¿vas a terminar de cortarme el jamón?”. Y a continuación sonó la del dueño que estaba plantado a su lado taladrándole el cerebro con sus gritos. Entonces, hastiada y pensando que iba a volverse loca si permanecía un segundo más ahí dentro, le entregó a la anciana el trozo entero de jamón, gritándole: “¡Córteselo usted mismo!”. Acto seguido se volvió hacia el dueño para escupirle en voz alta de modo que oyeran los clientes: “¡Me tiene harta! ¡No soporto ni a usted ni a ellos!”. Y diciendo esto caminó hacia la puerta.

Cuando pisó la calle un espectáculo la impresionó. Miles de personas corrían por la ancha avenida; cientos de vehículos de todos los portes estaban atascados; ríos de gente desembocaban, por las calles laterales, en la amplia arteria incrementando un océano que crujía y se movía como cruje y se mece el mar en un temporal.

sábado 9 de mayo de 2009

DUELO DE CIVILIZACIONES (52): EL TIEMPO SE HA CUMPLIDO

Sí; las victorias de la aviación despertaron cierto entusiasmo. En parte. Los invasores renovaron su ofensiva, ganaron la verde llanura que bajaba hasta Buenos Aires, y pronto sus esferas estuvieron ante ciudades clave como Santa Fé y Rosario. Para cuando las máquinas del Enemigo llegaron a la última ciudad, ésta estaba desierta porque había sido evacuada, pero los colosos no ahorraron rayos y bolas de fuego para demoler lo que encontraron a su paso. Con inusual arrogancia, las esferas sobrevolaron las calles de Rosario, desfilaron por ante los majestuosos edificios de la Facultad de Derecho –cuya torre derribaron-, la mansión Astengo y el ex centro comercial Gath y Chaves, cuyos escaparates apagados vieron el paso de las moles, y se detuvieron en cada intersección de ese laberinto que era el centro de la metrópoli. Finalmente, hacia el final de la tarde, pálidamente iluminados por las últimas luces del día, las altas patas de los robots en forma de alacranes se hundieron en las aguas del río Paraná, y las esferas levitaron sobre sus aguas, todos en dirección de la orilla opuesta.

La tarde en que los porteños supieron que un desprendimiento del Invasor ya marchaba resueltamente por la provincia de Buenos Aires y que la llegada era sólo cuestión de horas, el éxodo de esos habitantes se apresuró. Espontáneamente y sin tener aún la orden oficial de las autoridades, empezaron a apresurar los movimientos para marcharse.

Tantos eran los puestos de trabajo que iban quedando vacíos, que Camila –cada vez más necesitada de dinero-, vio la oportunidad de conseguir un empleo. En efecto, tan crítica era la situación económica por la invasión, que su padre no le había enviado la mensualidad. De modo que viendo tantas vacantes decidió ofrecerse en un supermercado de dueños coreanos. No obstante, a pesar de la escasez de trabajadores, la paga era misérrima, y el horario de labor, muy extenso. Su madre la criticó agriamente cuando se enteró del empleo pues insistía con que volviera a Chascomús antes de quedarse en una ciudad que hora tras hora iba quedando más vacía.

La última noche de paz en Buenos Aires, Camila visitó una iglesia junto a su ex cuñada Cristina. En aquellos días de angustia los templos de todas las religiones estaban tan llenos y tanta era la desesperación de la hora, que estaban abiertos hasta la medianoche. Cuando abandonaron el lugar supieron, por comentarios de feligreses, que en la tarde enormes esferas habían aterrado la ruta Panamericana, y que otras estaban en el Oeste. Y algo las inquietó; los menos optimistas afirmaban que los extraterrestres estarían allí al día siguiente.

jueves 7 de mayo de 2009

DUELO DE CIVILIZACIONES (51): NO DARSE POR VENCIDOS NI AUN VENCIDOS

Y mientras la arrolladora maquinaria de guerra del Enemigo deambulaba por Tucumán y Córdoba, en Buenos Aires el pánico latía bajo la superficie y el éxodo de personas se intensificaba con cada día que pasaba. Al principio el ejército había fracasado en su intento de detener a las máquinas. Pero cuando una docena de aviones nacionales hicieron blanco en cinco aparatos alienígenas, derribándolos, la ciudad festejó.

Al frente de la resistencia al invasor estaba el general Fausto Aguirre, un hombre regordete y colorado, de andar dificultoso y próximo a retirarse del servicio, que coordinaba la estrategia como si el extenso país se tratara de un tablero de ajedrez. Aguirre no era un hombre de amilanarse: por el contrario, era bastante optimista. Cuando la aterrada oficialidad se presentó ante él para comunicarle que el enemigo se acercaba, el militar apenas se inquietó y proclamó, insuflando ánimos: “¿Va a desalojarnos un grupo de chatarras que se acerca? ¿Vamos a temblar por anticipado como gelatina antes de tenerlos delante de nosotros? Gran parte del país es escarpado, y está cortado por serranías y montañas. Y bien sabemos que allí el Enemigo no se mueve con facilidad, y que allí podemos mantenernos indefinidamente. Hay que evitar que el Invasor gane la gran llanura, donde sus máquinas avanzan con facilidad porque no hay obstáculos naturales que los detengan. Hay que negarles toda clase de alimentos y de suministros, los que no podrán traer de otras partes del planeta ni desde fuera de él porque su hogar está muy lejos. Y habrá que abandonar las ciudades, incluso las grandes, si es necesario. ¿Cuánto tiempo podrán sostener la campaña sin refuerzos, sin provisiones? Tenemos al tiempo de nuestro lado, mientras el suyo se agota. ¿Acaso esta guerra injusta, iniciada por el hombre, no ha sentado un nuevo orden internacional, en el que sociedades, hasta entonces enfrentadas, se han unido, y las naciones ricas están asistiendo, con toda clase de recursos, a los pueblos en el pasado pobres? Pues ello es lo benéfico que quedará de esta situación que deploro”. Y tras decir esto, manteniendo una postura segura, repartió directivas para alargar la resistencia todo el tiempo que fuera posible.

PRIMER CASO DE GRIPE PORCINA EN ARGENTINA. OTRO FLAGELO ARGENTINO AUNQUE SILENCIOSO: EL CHAGAS

El Ministerio de Salud ha confirmado el primer caso de gripe porcina en Argentina. Se trata de un abogado patagónico que viniera de México en abril, el que fue fue aislado y actualmente está dado de alta. Por su parte, Brasil reportó sus 4 primeros casos.

Se lo considera un caso "importado", terminología que ya es usual en la Argentina pues se ha venido usando en la epidemia de Dengue que se sufre aquí desde enero y la cual, según se estima, a pesar de la falta actual de datos oficiales, tiene infectadas a más de 23.000 personas.

Ahora bien: la gripe H1N1 ha desplazado en las primeras planas al Dengue, y aún la epidemia de éste último despertó -lógicamente- una alarma que, sin embargo, no tenemos frente a una enfermedad endémica, también relacionada con la pobreza, y que afecta (se estima) a más del 7 % de la población argentina como es el Mal de Chagas aunque no se hable del tema. Llamada la "enfermedad silenciosa" y considerado el principal flagelo sanitario argentino, ese silencio no sólo se debe a que una persona puede estar infectada sin saberlo, sino también a la falta de diálogo que hay sobre el problema en el país.

En efecto, si uno repara que sólo en Argentina hay casi 3.000.000 de infectados por el Chagas, otros 17 millones hay en el resto de América Latina, y 2.000 argentinos nacen anualmente infectados por el parásito que lo produce, aunque en este caso no estemos pendientes de las alertas de la OMS, la misma atención que dispensamos a los recientes brotes deberíamos destinarlas a esta problemática mayor, tanto como igual esmero internacional debería existir ante esta enfermedad del "tercer mundo".

martes 5 de mayo de 2009

EL PRESIDENTE MEXICANO CALDERON HABLO DE ARGENTINA Y EL DENGUE EN MEDIO DEL CONFLICTO DIPLOMATICO ANTE GRIPE H1N1

"Por ejemplo, se dio el año pasado en Argentina un virus, una presencia, un brote de dengue muy fuerte. Se habla de miles de personas muertas.

Y evidentemente que las medidas preventivas, en fin, probablemente ciertas medidas de medición y de prevención pudieron haber aportado mucho a la humanidad.
Y que no es justo y no se vale, y no sirve de nada el estarle poniendo medidas discriminatorias a los mexicanos, algo que parece en extremo" (discurso del presidente Calderón de México, 6 de mayo, en el marco de las discrepancias diplomáticas con Argentina, http://www.presidencia.gob.mx/prensa/discursos/?contenido=44706).


Históricamente Argentina se sintió llamada a liderar a las repúblicas de América Latina, algo que explicó muy bien Carlos Escudé en su libro "Gran Bretaña, Estados Unidos y la declinación argentina" (Ed. de Belgrano, Bs. As., 1983). Un sentimiento que iba a chocar con Estados Unidos, que se estimaba con igual llamado sobre todo el continente americano, algo propio de toda potencia que busca su espacio de influencia como explica Paul Kennedy. Es decir, la influencia de dos líderes sobre el mismo espacio territorial iba a ser imposible, más aún cuando Argentina (país más modesto que EE.UU. pero con una idea similar de sí misma) se enontraba en el camino del "Destino Manifiesto" norteamericano. Algunos funcionarios norteamericanos llegaron a advertir que Argentina aspiraba al dominio económico del sur de Sudamérica, que tenía "un destino imperial" y que "los argentinos están determinados a que su estado sea la unidad política más importante del continente del sur". Incluso mientras Gran Bretaña fue la principal potencia mundial (hasta la Segunda Guerra Mundial), y Argentina, fuertemente unida a su economía, se sintió en "el carro del vencedor", nuestro país asumió una actitud hasta desafiante con EE.UU., tanto que a la proclama estadounidense de "América para los americanos", Argentina opuso el slogan "América para la humanidad", e intentó ser el referente del hemisferio sur, llegando a tener algún grado de autoridad moral en la región.


Lo cierto es que la política exterior actual es tan crítica que cada vez estamos más lejos de confraternizar con los vecinos, vamos económicamente a la zaga de la mayoría de las naciones latinoamericanas, cuando no entramos en conflicto con ellas.

DUELO DE CIVILIZACIONES (50): EL VIEJO EDIFICIO DONDE TRABAJARA BORGES

Y mientras Augusto y los Sabios colectaban manuscritos, libros, fotografías, óleos, discos y soportes de almacenamiento de datos, que testimoniaran sobre el aspecto, la vida y la obra tanto de personas célebres como anónimas, las esferas y máquinas alienígenas cruzaban a grandes zancos el país, y bajaban, bajaban. Sí; los intelectuales ya habían empezado su última misión y habían conseguido un lugar para eso. Un viejo portero, Asdrúbal, les había facilitado el acceso a un vetusto y deteriorado edificio de la calle México, construido en 1901, el mismo en el que hasta 1992 había funcionado la Biblioteca Nacional. El mismo donde Borges había trabajado como director de la Biblioteca durante 18 años. Tras el traslado de la Librería a una nueva sede, el edificio había sido ocupado por la Dirección de Música y Danza municipal. Pero iniciado el abandono de la ciudad por la invasión, el edificio había sido desocupado con celeridad. Las autoridades habían colocado allí a ese portero de escasa estatura y espalda doblada, para que cuidara la construcción hasta el retorno de los sonidos o de los libros que se habían marchado.


Cuando Augusto (que estaba en busca un lugar espacioso) supo, por comentario del hombrecillo, que el lugar estaba desierto, pensó que era buena ocasión para que volviera a albergar libros. Detenido en la amplia galería central, rematada por vitrales y envuelta por una hilera interminable de estantes que subía varios pisos hasta el techo, sintió una repentina emoción. Y empezó a colmar el lugar con toda clase de objetos que allegaban sabios, intelectuales y científicos. Y lo mismo estaban haciendo otros pensadores en seis ciudades más del mundo; esas ciudades eran Barcelona en Europa, Kampala en Africa, Riyadh en Asia, Wellington en Oceanía, La Habana en Centroamérica y Charleston en América del Norte.

Sí; el Invasor avanzaba, avanzaba, sus colosales aparatos imprimían terror y sus bolas de fuego desmoronaban ciudades. Sin embargo, algo era notorio en el enemigo: no tenía la fuerza arrolladora del principio. Los rusos y los chinos les estaban causando grandes dolores de cabeza en Asia; robots y esferas metálicas encallaban en mesetas y desiertos, mientras otros deambulaban erráticos por tierras desoladas buscando qué comer, y tropas de todas las nacionalidades estaban parapetadas en las altas cordilleras esperándolos. Y si en el inicio habían encontrado divididos a los habitantes del planeta, ahora estaban unidos para enfrentarlos aunque con una técnica muy inferior.

lunes 4 de mayo de 2009

LA OTRA EPIDEMIA: LA EPIDEMIA DEL DENGUE EN ARGENTINA

A poco que los argentinos estábamos espantados por la epidemia de Dengue que infestaba cuatro (4) países de América del Sur, y cuando el mal ya contabilizaba los primeros casos a las puertas de la Ciudad de Buenos Aires, retiramos los ojos de nuestro entorno para mirar hacia la América del Norte con una nueva amenaza: la influenza porcina, de modo que el Continente se vio cortado por dos epidemias al mismo tiempo.


Huelga decir que el peligro del Dengue aún no ha pasado, aunque según las autoridades está en retroceso. Tan solo en la provincia de Tucumán hay 1.649 casos y más de 10.100 casos había en la provincia de Chaco al 1 de mayo. Aunque el conteo oficial de infectados parece que se clavó en 23.235 personas (que no es poco), allá por el 24 de abril, la ONG Medicos Sin Bandera llegó a estimarlos en 100.000.


Esperemos que la prevención no se aletargue también como ocurrirá con el mosquito en el invierno.

domingo 3 de mayo de 2009

DUELO DE CIVILIZACIONES (49): LA SUERTE DE LAS CAPITALES MUNDIALES

Hacia comienzos de mayo, podía afirmarse que la Humanidad llevaba la peor parte en esta guerra entre civilizaciones. Capitales como París, Tokio, Ottawa, Berlín, Pekín, Nueva Delhi, Madrid y Camberra habían caído bajo el rayo devastador del enemigo, y columnas de esferas plateadas avanzaban hacia Londres, Washington, Moscú y Roma mientras millones de seres humanos apresuraban los preparativos para abandonarlas.


La situación en América del Sur y Africa, dejados para el final, no era mejor. Los ejércitos boliviano, brasilero y paraguayo unidos, a pesar de estar agotados por la falta de sueño, las marchas y el hambre, pelearon desesperadamente para detener a los colosos metálicos, pero por más esfuerzo que pusieron no pudieron impedir la caída de enclaves como La Paz, Sucre, Potosí y Asunción. Los peruanos no tuvieron mejor suerte para evitar la perdida de Lima, Trujillo y Cuzco. Apenas los alienígenas emergieron de la selva (donde las fiebres les dieron bastante quehacer), los peruanos estaban esperándolos para reducirlos a un montón de chatarra humeante. Pero sus baterías, aviones y proyectiles no pudieron traspasar la dura coraza de los aparatos mecánicos, y pronto los defensores se vieron encerrados entre el enemigo y el mar. En la meseta del Brasil, en tanto, se trabó una cruenta batalla. Pero los extraterrestres, inexorablemente, avanzaban como una alargada serpiente que cortaba a la América del Sur en dos, que se contorneaba, se alargaba, emponzoñaba y se retraía. Y mientras las fuerzas armadas de todas las naciones se aprestaban a convertir a la Cordillera de los Andes en una fortaleza inexpugnable de la que el enemigo no podría desalojarlos con facilidad, ríos de millones de personas cruzaban el continente de un extremo a otro huyendo de la destrucción. Millones de animales arreados por sus dueños los precedían, pues todo campesino o terrateniente se había sumado a la orden lanzada por cada gobernante de “no dejarle a los invasores animal en pie que comer”. Cada río humano dejaba tras de sí ciudades desoladas y campos humeantes, en la esperanza de que tales privaciones contribuyeran en la victoria final.


El día que Buenos Aires supo que, no obstante tantos esfuerzos, la flota ya sobrevolaba territorio nacional, y se habían visto naves en Jujuy y Salta, su población se representó que en pocos días se vería aprisionada entre dos frentes: el río donde estaba la base, y la llanura, por donde llegaría el invasor.

sábado 2 de mayo de 2009

2 DE MAYO: 27 ANIVERSARIO DEL HUNDIMIENTO DEL CRUCERO GENERAL BELGRANO. LA VERSION DADA EN EL LIBRO "LA GUERRA INAUDITA"


Hace 27 años, durante la guerra de Malvinas, fue hundido el crucero Ara General Belgrano, un viejo barco que había sobrevivido al ataque japonés a Pearl Harbor, pero no sobrevivió al conflicto bélico entre Argentina y Gran Bretaña.

En efecto, el día 2 de mayo de 1982, el crucero argentino ARA General Belgrano, en viaje hacia el continente, fue torpedeado a las 14:30 hs. por el submarino inglés "Conqueror" fuera de la zona de guerra, y el buque, que transportaba algo más de 1.000 hombres, se fue a pique. Se trataba de una nave considerada “venerada”, una joya de la flota nacional. Originalmente había formado parte de la Armada de los Estados Unidos bajo el nombre "USS Phoenix". Había sido uno de los pocos sobrevivientes al célebre ataque japonés a Pearl Harbor e intervenido en la guerra del Pacífico, durante la Segunda Guerra Mundial, contra el imperio nipón. De propiedad argentina desde 1951, ahora el barco se hundía en las heladas aguas del Atlántico Sur en una guerra inaudita.

El ataque al buque hizo naufragar las esperadas soluciones de paz y decidió a la flota argentina a abandonar el teatro de operaciones. De ahora en más, se ocuparía la aviación del contingente naval británico. El día 4 de mayo, dos días después, la fuerza aérea le haría sufrir a la flota su primera pérdida. Detectado un grupo de barcos (entre ellos un portaaviones), dos aviones, con misiles Exocet, de ingeniería francesa, partieron de la base de Río Grande, en el continente. En medio de pésimas condiciones climáticas (aunque favorables para la misión) volaron a ras del agua para no ser descubiertos por los radares ingleses, avistaron dos barcos y dispararon su carga, para emprender rápidamente la huída, sin saber si habían dado en un blanco. Una vez en la base sus pilotos se anoticiaron de que uno de los misiles había impactado en un destructor liviano, el Sheffield: el buque, herido de muerte, se mantendría sobre la línea de flotación durante seis días, hasta que, finalmente, se hundiría en el mar.

Sin embargo, años más tarde, el comodoro (R) Rubén O. Moro en su libro La guerra inaudita (11ed., Ed. EdiVern, Bs. As, 2000), daría una nueva y reveladora versión de los hechos. En realidad, el ataque al Sheffield habría ocurrido antes del hundimiento del Belgrano, el 1 de mayo (numerosos testimonios oculares coincidían en que ese día se había visto arder a una nave de gran calado) utilizando bombas y la noticia sido difundida recién el día 4. Ese día, uno de los Exocet habría impactado verdaderamente en el Hermes, un portaaviones, y quizás uno segundo en el Sheffield, el cual, ya inutilizable, se habría encontrado también allí. De tal forma, el ataque al Belgrano habría resultado una respuesta inglesa al hundimiento del destructor.

Sea como fuera, este hecho que, como dijo Borges, "pasó en un tiempo que no podemos entender", causó la muerte de 323 marinos, la mitad de los muertos argentinos del conflicto.

Mi recuerdo, mi homenaje
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viernes 1 de mayo de 2009

DUELO DE CIVILIZACIONES (48): UN ENEMIGO DEMASIADO CERCANO

-La Biblioteca tendrá seis partes más en los restantes continentes –explicó Reis-. Quizá –acotó con ilusión-, cuando esto termine podamos unir los siete trozos y concentrar tanto material en un solo punto. Allí habrán sobrevivido los textos de Aristóteles, de San Agustín y de Descartes, de Borges, Tolstoi y Sastre; cuadros de Degas, de Quinquela y de Goya, hasta planos y prototipos de inventos, fórmulas medicinales y ensayos de medicina.

-Se tratará, invariablemente, de un trabajo selectivo –iluminó Frontino, con cierta inquietud-. En nuestras manos puede estar suprimir textos inconvenientes o pedazos de la historia humana.

-Todavía quedan colaboradores en ciudades libres de Europa, América del Norte, Asia y Africa –agregó Highton-, a quienes hacer saber de nuestra propuesta. Y responderán. Resta tiempo para la tarea. Aunque no creo que sea conveniente formar la biblioteca aquí en Buenos Aires. Según dicen, en un mes los seres estarán aquí…

De súbito, todos quedaron mudos. Aunque la flota invasora estaba aún a mil quinientos kilómetros de la ciudad, se movía con rapidez y de no sufrir un revés en el camino, en semanas estarán ante la metrópoli. Por otro lado quedaba la base montada en el río de la Plata.

-Pues no resta tiempo para establecerla en otro sitio, por el momento –resolvió el asunto Augusto-. Demorarán un tiempo en llegar aquí. Y en cuanto a la base en el río, no reportó movimientos, lo que es de extrañar. Supongo entonces que la base aguarda la llegada de las fuerzas que bajan desde el norte, o que barrerán antes la zona aledaña al río para luego lanzarse sobre la ciudad.

Al rato todos se incorporaron con sus instrucciones, mientras con las infinitas vueltas del reloj se marchaba otra hora del mundo.

EL SEÑOR DE LOS ANILLOS

EL SEÑOR DE LOS ANILLOS
El señor de los Nazgul, en la batalla final

LA GUERRA DE LOS MUNDOS

LA GUERRA DE LOS MUNDOS
Versión 1953

LO QUE EL VIENTO SE LLEVO

LO QUE EL VIENTO SE LLEVO
Scarlett O'Hara (Vivien Leigh, 1939)

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