jueves 30 de abril de 2009

1 DE MAYO, DIA DEL TRABAJADOR. ORIGEN. MARTIRES DE CHICAGO. SITUACION 2009


El 1 de mayo de 1886, los trabajadores de los Estados Unidos iniciaron una huelga en reclamo de la reducción de la jornada de trabajo. Más de 350.000 obreros en 11.562 establecimientos acataron el llamado al paro.

En la ciudad de Chicago, los huelguistas, dirigidos por el militante socialista Alberto Parsons y por el anarquista Augusto Spies, paralizaron la ciudad. El día 3 una movilización obrera frente a la fábrica de maquinaria agrícola McCormick de esa ciudad, fue salvajemente atacada por la policía y por destacamentos parapoliciales a sueldo de las patronales. En respuesta Parsons y Spies convocaron a una movilización de repudio que se realizó en la Plaza Haymarket. Ese día 4 de mayo, 3.000 trabajadores y más de 200 policías se hicieron presentes y, cuando casi finalizaba el acto, una bomba explotó hiriendo a 76. La policía disparó contra la multitud hiriendo a más de 200 y matando más de una docena de obreros. Ocho militantes anarquistas y socialistas fueron acusados de instigar a la violencia y fueron detenidos. Luego de un juicio sin justicia, Parsons (impresor), Spies (tapicero) junto con Adolph Fischer y George Engel fueron ejecutados.

En 1889 la Segunda Internacional Socialista, en homenaje a los "mártires de Chicago" instituyó el 1 de mayo como Día del Trabajador.

El año 2009 nos encuentra en medio de una nueva crisis económica mundial que amenaza el empleo de millones en todo el mundo. Según las estimaciones más optimistas de la OIT, para el 2009 habrá 18 millones más de desempleados que en 2007 y un total de 198 millones de desocupados en el planeta, aunque las más negativas calculan que el aumento podría llegar a 51 millones. Los trabajadores ya pobres no la pasarían mejor: aunque las mejores hipótesis estiman una disminución, las más desfavorables alertan que, por el contrario, quienes estan por arriba de la línea de pobreza podrían caer a la extrema pobreza (Fuente: http://www.ilo.org/wcmsp5/groups/public/---dgreports/---dcomm/documents/publication/wcms_103599.pdf)


Sea como fuera, FELIZ DIA.

miércoles 29 de abril de 2009

LOS KIRCHNER ALERTAN QUE EL PAIS PUEDE EXPLOTAR Y QUE ESTA EN JUEGO LA ESTABILIDAD DEMOCRATICA.
























El 29 de abril, en un acto en Casa Rosada, la presidente argentina Cristina Kirchner expresó que “el 28 de junio no solo está en juego la posibilidad de conservar este Gobierno sino también la estabilidad democrática y la institucionalidad". Ya el día anterior su esposo, el ex presidente Néstor Kirchner, había anticipado que "si por una casualidad Cristina no cuenta con mayoría parlamentaria, volvemos a la crisis de 2001. A la pobreza, a la desocupación. Esto explota". La batalla electoral (que es por renovación de bancas en el Parlamento), adquirió visos cruciales para un gobierno autoaislado que no ha cumplido año y medio de gestión. A 100 días de gobernar estaba enfrentado con el campo; tras eso se resquebrajó por divisiones internas (el vicepresidente es abiertamiente opositor) y ahora afronta la crisis financiera mientras sus detractores ya no se cuidan de decir que la actual presidente renunciará tras los comicios que se anticipan le serán adversos.

Ahora bien: lo anterior no es nuevo en Argentina sino algo recurrente en un país del que ya se afirma que está signada por un fenómeno endémico: la inestabilidad política. Autores como Delgado y Malamud en un reciente trabajo afirman que desde 1983 “la Argentina pasó a ser democrática como nunca y mal gobernada como siempre”, y sentencian que aunque la democracia ya no se quiebra, “el precio a pagar es su creciente degradación”. Sin embargo, repasando la historia argentina uno observará que tal inestabilidad es tan antigua como la nación. Baste esta sucinta cronología para ilustrarlo.

Después de su ruptura de España (1810), Argentina demoró 42 años de guerras civiles en organizarse. Tardó otros 10 en tener un presidente para toda la nación (Mitre) pues Buenos Aires, que no quería perder sus privilegios, declaró su separación mientras las restantes provincias se ponían de acuerdo en un sistema político común. No fue hasta 1912 (50 años más tarde) que hubo una democracia plena, aunque cabe mencionar que la demora en la participación de las mayorías fue un fenómeno mundial.


Sin embargo, a pesar del voto universal, entre 1930 y 1976 la experiencia democrática anduvo a saltos: seis (6) presidentes fueron derrocados por militares y sólo uno (Perón) llegó al fin de su mandato; de esos 46 años, en 11 hubo fraude electoral cuando la llamada “década infame”, y en otros períodos las elecciones fueron restringidas porque los partidos mayoritarios estuvieron alternativamente proscriptos.

Tras la última y sangrienta dictadura, la democracia ya no fue quebrada, aunque ello no aseguró la continuidad de los gobiernos surgidos de ella. En los 25 años que pasaron entre el retorno a las urnas y 2008, tendrían que haberse cumplido cinco (5) presidencias, pero hubo nueve (9) presidentes, a saber: dos (2) presidentes renunciaron antes de cumplir sus mandatos en medio de una crisis económica, política y social gravísima; hubo cuatro (4) presidentes provisionales, y sólo dos (2) terminaron sus gobiernos (uno de ellos, Menem, completó dos mandatos seguidos). En los 78 años que van entre 1930 y 2008, cuatro (4) presidente democráticos (Yrigoyen, “Isabel” de Perón, Alfonsín y De la Rúa) no sobrevivieron a crisis económicas graves, dos de ellas cruciales como las de 1929 y 1973.

El panorama de los dos partidos políticos tradicionales no es más alentador para revertir esto. En un proceso de desintegración de esos partidos que arrancó en los 90 y se ahondó en la crisis de 2001, a título de ejemplo, en las elecciones presidenciales de 2003 y 2007 el peronismo no pudo acordar un candidato único como en el pasado y ofreció tres (3) candidatos en cada una de ellas. Por el otro lado, los otros tres candidatos opositores en 2007 para presidente eran separaciones del viejo radicalismo, el otro partido tradicional.

La inestabilidad, entonces, más que afectar a gobiernos determinados, parece ser un mal enquistado en el sistema político nacional.

DUELO DE CIVILIZACIONES (47): LA TERCERA BIBLIOTECA DE ALEJANDRIA

Los estudiosos lo miraron con sorpresa: Augusto encontraba un nuevo sentido para el Consejo. Aunque ya no buscaba poner fin a la guerra y plantar la concordia entre las civilizaciones en lucha.

-Construyamos una nueva y Gran Biblioteca de Alejandría, pero que no esté concentrada en un solo sitio para que el fuego (o en este caso, el rayo mortal de los invasores de turno) no vuelva a quemarla. Fraccionémosla en siete partes, y desperdigamos esos trozos en siete distintos y secretos lugares del mundo: tres en América, porque en tres está dividida; una en Europa; una en Asia; una en Africa y una en Oceanía. Reunamos en esos refugios todo lo que el tiempo que queda nos deje juntar; libros de historia, de ciencia, de poesía, novelas, cartas y cuentos; biografías de hombres, retratos y esculturas; discos de todos los materiales con voces del presente y del pasado, celuloides, fotografías y daguerrotipos. De modo que si perdemos la guerra –y ahí miró con resignación a los que lo rodeaban-, queden testimonios de nuestro paso, ya para arqueólogos venidos de otras galaxias, ya para los sobrevivientes. Y no acopiemos sólo de hombres célebres, porque la huella de cualquier hombre es única e irrepetible.

-Es una buena idea –afirmó Frontino-. Será una suerte de un archivo dactiloscópico o genético. Aunque… -y calló.

-Aunque es reconocer que seremos vencidos… -se animó a completar su esposa-. Ya intentamos otras cosas; es lo último que nos resta por hacer antes de apagar la luz.

Se instaló un silencio de sepulcro; la idea, de por sí, era demoledora. Pero Augusto saltó de las profundidades del pesimismo para inyectar otra vez ánimos.

-La última batalla no empezó, amigos –dijo con decisión-. De no sobrevenir la derrota, quedará esa reserva para el día después, para empezar otra vez. Muchas grandes bibliotecas de Europa ardieron; de muchos museos quedan sólo ruinas humeantes.

-Debemos convencer a coleccionistas privados –dijo Basualdo-, a archivos y hasta ofrecernos a los gobiernos como custodios de sus papeles y de sus patrimonios culturales y científicos.

-La biblioteca de América del Sur la formaremos aquí, en Buenos Aires –pensó Highton-. Debemos conseguir un espacio amplio para tanto material.

-Y guardaremos en secreto qué lugar es –agregó Marconi.

martes 28 de abril de 2009

DUELO DE CIVILIZACIONES (47): LA ULTIMA REUNION DEL CONSEJO DE SABIOS

Cuando Augusto recibió a sus amigos intelectuales en su casa, los encontró desanimados y vencidos. Para colmo de males, de los casi 500 sabios que había tenido el Consejo al principio de la invasión, apenas quedaban ese puñado que estaba reunido en el comedor del viejo y algunas docenas más en ciudades todavía libres del mundo. En efecto restaban unos pensadores en las vecinas Montevideo y Santiago de Chile; otros tantos quedaban en ciudades de Africa como El Cairo en Egipto y Kampala en Uganda, continente a salvo en la mayor parte de su territorio de la invasión; y en Kuala Lumpur, Damasco y Bangkok, todas ellas en Asia. Algunos había en Londres, Moscú y Bruselas, ciudades que esperaban la llegada de esferas de un momento a otro. Pero ya era ostensible que el Consejo de Sabios estaba a punto de desaparecer.

-No tiene ya razón de ser esta comunidad de pensadores, amigos míos –reconoció Sofía Highton-. La civilización está cayendo derrotada, perdimos contacto con muchos amigos en las zonas conquistadas por los alienígenas, y no nos quedan tampoco recursos para crear algo contra ellos.

-En unos días estarán aquí –anticipó Frontino, medroso-. Es mejor que nos despidamos en este punto, cada uno quede liberado de compromiso y pueda irse o quedarse.

Entonces, todos se incorporaron de sus butacas, empezaron a abrazarse y confortarse, y a desearse suerte; en ese punto se separaban, y cada uno seguiría un camino distinto. Y cuando ya nadie veía un motivo para mantener el Consejo, Augusto, de súbito, les dijo: “Hay una última cosa que podemos hacer en estas últimas horas de claridad, antes que llegue la noche. Y más que un poder, es un deber. Empezamos acopiando historia, obras de arte, voces, fotografías, películas qué obsequiar a los invasores: terminemos eso, para dejar huellas de la civilización humana”.

lunes 27 de abril de 2009

ALERTA MUNDIAL POR GRIPE PORCINA. DOCUMENTO DE ORGANIZACION MUNDIAL DE LA SALUD (OMS)



Brotes de gripe en México y en los Estados Unidos


Washington, DC, 24 de abril de 2009 (OPS/OMS) -- El Gobierno de México ha notificado tres sucesos separados relacionados con la enfermedad de tipo influenza. En el Distrito Federal de México, las tareas de vigilancia comenzaron a advertir un incremento de casos a partir del 18 de marzo. El número se ha mantenido en aumento en abril y hasta el 23 de abril ya se notificaron en la capital más de 854 casos de neumonía, de los que 59 han resultado fatales. En San Luis Potosí, en el centro del país, se han reportado hasta 24 casos y tres muertes. Y en Mexicali, frontera con Estados Unidos, se han notificado cuatro casos y ninguna muerte.

El Gobierno de los Estados Unidos por su parte ha confirmado siete casos humanos de gripe porcina A/H1N1 en EE. UU. (cinco en California y dos en Tejas) así como otros nueve casos sospechosos. De los siete confirmados solo uno de los portadores requirió ser hospitalizado brevemente. No se han registrado muertes.

De los casos en México, 18 han sido confirmados como gripe porcina A/H1N1 por laboratorio en Canadá mientras que de ellos, 12 son genéticamente idénticos a los virus detectados en California.

La mayor parte de estos casos corresponden a personas jóvenes y normalmente saludables. La gripe afecta normalmente a las personas más jóvenes y a las más mayores, pero estos grupos de edad no han sido fuertemente impactados en México.

Dado que hay casos humanos asociados con un virus de gripe animal y debido a la expansión geográfica de múltiples brotes comunitarios, así como por lo inusual de los grupos poblacionales afectados, estos sucesos son preocupantes.

Los virus de la gripe porcina A/H1N1 caracterizados en este brote nunca se han detectado antes en cerdos ni en humanos. Los virus caracterizados por el momento han respondido a oseltamivir pero han mostrado resistencia tanto a amantadina como a rimantadina.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) han mantenido permanente contacto con las autoridades de Salud de México, Estados Unidos y de Canadá para entender mejor el riesgo que presentan estos sucesos. La OPS/OMS está enviando equipos de expertos a México para trabajar con las autoridades de salud de ese país. Se está asistiendo a los Países Miembros a incrementar las actividades epidemiológicas de campo, diagnósticos en laboratorio y manejos clínicos. Además, los socios de la OPS/OMS en la Red Global de Alerta y Respuesta se han activado y están preparados para asistir caso que ello sea requerido por los Países Miembros.

La OPS/OMS agradece a México y los Estados Unidos por sus notificaciones proactivas y por su colaboración. La OPS/OMS continuará trabajando con sus países miembros con el fin de caracterizar mejor el brote.

La OPS fue establecida en 1902 y es la organización de salud pública más antigua del mundo. Es la Oficina Regional para las Américas de la Organización Mundial de la Salud y trabaja con los países para mejorar la salud y elevar la calidad de vida de sus habitantes.

sábado 25 de abril de 2009

DUELO DE CIVILIZACIONES (46): LA BATALLA POR SUDAMERICA

Lenta pero inexorablemente, los invasores bajaban, bajaban. En cuestión de días estuvieron en Perú y en Bolivia, aunque la guerra en Sudamérica tenía ribetes particulares. Escapando de los grandes encuentros con las esferas alienígenas, los ejércitos sudamericanos habían resuelto atomizarse para evitar que el Enemigo los encontrara concentrados en un solo punto. Asaltaban a los aparatos en las selvas y en los montes donde el irregular terreno los ocultaba; empleaban morteros y granadas que de vez en cuando traspasaban la coraza de las máquinas alienígenas, hecha de un metal desconocido, casi impenetrable. Y principalmente arrasaban campos, quemaban sembrados, destruían graneros y silos, y vaciaban de animales las haciendas para que los seres no encontraran nada cuando llegaran. Los gobiernos habían ordenado evacuar pueblos y ciudades, pero antes de dejarlos intactos, les prendían fuego. De modo que cuando los invasores llegaron a algunos sitios, no hallaron nada qué les fuera de utilidad. Y la táctica de “tierra arrasada”, método usual que los pueblos débiles empleaban contra lo ejércitos fuertes en las guerras humanas, empezó a dar frutos contra los alienígenas, más que los que proporcionaba la guerra convencional. Muchas máquinas se derrumbaron, o sus tripulantes fueron asaltados cuando emergieron de ellas para procurarse un alimento que no encontrarían.


Sin embargo, sin embargo, los invasores iban a ser un hueso duro de roer. Aunque perdieran algunas esferas colosales, siempre quedaban más esferas, más robots. Cuando llegó a Buenos Aires la novedad de que Nueva Yok había caído, y de que las máquinas metálicas habían ya pisaban suelo argentino, Augusto decidió convocar a los Sabios del Consejo por última vez.

miércoles 22 de abril de 2009

DUELO DE CIVILIZACIONES (45): LA POBLACION COMIENZA A ABANDONAR LA CIUDAD

La muchedumbre en la calle tenía un aspecto inquietante; muchas mujeres, alarmadas por las noticias sobre las derrotas en el resto de Sudamérica, en Estados Unidos y el fracaso de los aviones, aseguraban que no volverían a sus trabajos y que esa misma tarde volverían a sus casas, convencerían a sus esposos, cogerían unas cuantas cosas y escaparían de la ciudad. Algunos que las habían escuchado estaban paralizados, dubitativos respecto a lo que tenían que hacer. Un malestar nefasto pendía sobre el gentío: la convicción de que la civilización humana caía de rodillas y que nada quedaba por esperar de las armas humanas. El final sólo era cuestión de tiempo.

De súbito, por entre la multitud, asomó un rostro conocido: era Gabriel Bustillo que tenía sus oficinas a dos manzanas. Se acercó a las mujeres y tras saludarlas, inició un diálogo con Camila.


-Los aviones fracasaron, Gabriel –le dijo Camila, sin espanto-. Y las noticias de otras partes del mundo no son mejores. He oído a muchos decir que abandonarán Buenos Aires en las próximas horas.


-Sí, lo sé –contestó él, con rostro preocupado-. No habíamos sentido cerca la guerra hasta ahora. Oí por la radio que ya hay atascamientos en las salidas de la ciudad, pues mucha gente se está marchando.

De pronto, con el ceño fruncido, se quedó mudo mirando a las docenas de personas que había alrededor.


-El curso de la historia –dijo como un oráculo- ha de interrumpirse. En un tiempo quizá no quede nada de nuestras ciudades, de nuestros monumentos, de nuestras leyes. Hemos extinguido a otras especies; ahora parece que nos toca a nosotros enfrentar la extinción. Tú ¿qué harás?

-Mis padres me insisten para que regrese a casa. Tú, ¿qué piensas hacer?

-No me iré aún –afirmó, recuperando el optimismo tras la breve depresión-. Habrá otro ataque, tal vez el último. Pero no todo está perdido todavía. Además, los ejércitos de distintas naciones sudamericanas se unieron y se librará una gran batalla. Por otra parte se especula que los invasores están cayendo como moscas por el hambre. Me quedaré un tiempo más… hasta que estos seres en persona me desalojen de casa –y rió.


PREMIOS


Gracias al BLOG PENSAMIENTOS (http://marcelo-rubio.blogspot.com/) por estos dos premios, un interesante Blog con buenos artículos, como los post científicos, que son relevadores y resultado de una puntillosa investigación. Gracias!!!!

martes 21 de abril de 2009

22 DE ABRIL: DIA MUNDIAL DE LA TIERRA. ARGENTINA Y MEDIO AMBIENTE

El Día Mundial de la Tierra del 2009 encuentra a la Argentina en una particular realidad directamente vinculada al deterioro del medio ambiente como es la epidemia de Dengue. Como ya profetizan los estudiosos, es probable que el calentamiento global y la deforestación, entre otras causas, conlleven a la multiplicación veloz no sólo de agentes transmisores de enfermedades sino de los microorganismos en sí. Y aunque el problema es global y poca incidencia tiene Argentina para revertir el proceso (tan sólo 16 países del mundo lanzan el 80 % de los gases invernadero), preservar el ecosistema nacional sí es nuestro asunto.

La deuda argentina más antigua en cuestión ambiental es la contaminación de la cuenca Matanza-Riachuelo, un río pútrido de 64 km. de extensión, 200 años de maltrato y otros tantos de programas estatales de limpieza incumplidos. Ha ganado el triste privilegio de ser uno de los ríos más contaminados del mundo. Casi 5.000.000 de personas viven en su vera (el 14 % de la población argentina), de las cuales una gran mayoría son pobres. De ese número, el 55 % no cuenta con servicios cloacales, por lo que sus descargas van a la cuenca, a lo que se suman los deshechos no tratados de 3.000 fábricas. En esta franja territorial, la mortalidad infantil registra la tasa más alta del país. Aunque el universo de empresas a controlar es de 4.000, el Estado sólo cuenta con capacidad para auditar a 100 de ellas; se suman la carencia de vehículos, de estructura para un control permanente de las fábricas y coordinación entre los tres tipos de gobierno que concurren en el río, nacional, provincial y municipal.

El mítico Riachuelo es el exponente clásico de la problemática ambiental argentina, (ejemplo también de la desidia estatal en el tema, y de la descontrolada contaminación industrial), estrechamente vecina con la pobreza. Ninguna conciencia ambientalista es posible donde el hombre no tiene satisfecho primero sus necesidades elementales. En definitiva, los más en riesgo (a la contaminación, las enfermedades, etc.) son, precisamente, los vulnerables sociales. Sin embargo, la cuestión ecológica hace agua también en cosas cotidianas donde no se da esa coyuntura de pobreza extrema ni imposibilidades materiales.

Aunque Argentina se opuso a la instalación de papeleras en el vecino Uruguay para preservar al río del mismo nombre de la contaminación, una visita de verano a las playas de la ciudad turística entrerriana de Colón (a la vera de ese río), deja nuestro ímpetu ecologista malparado. Botellas, bolsas y toda clase de desperdicios, formando montículos, se encontrarán diseminados por todas partes haciendo preguntarse si es lícita tamaña negligencia, si es culpa final del Estado (responsable en apariencia, de todo), o si antes bien se debe a la falta de responsabilidad individual. Al fin y al cabo será más barato para ese Estado (que todos costeamos) no gastar ingentes sumas de dinero en limpiar una suciedad innecesaria y evitable, e incentivar la responsabilidad de los veraneantes.

La seca de la laguna de la reserva ecológica, aquí en Buenos Aires, ha dejado por otra parte al descubierto un fondo de desperdicios que coipos, tortugas y aves habrán tenido que sortear antaño. Playas populosas de la costa marina (otro destino vacacional), por otro lado, no escapan a la regla de que botellas, papeles, bolsas y demás son abandonados en la arena en una tarde de verano, cuando no en el agua. Asimismo, ha pasado a olvido que hace exactamente un año, un incendio con 300 focos consumió 70.000 hectáreas en el Delta, una quema iniciada para limpiar campos donde producir. Y esto sin olvidar que Argentina cuenta con 250 especies vegetales y casi 500 especies animales en peligro de extinción.

De resultas, pues, la responsabilidad individual (como previa a la estatal) queda malograda, aunque el Estado (que no promueve una educación ni campañas ambientalistas) no revierte esto. Un ejemplo es lo opinado por el Defensor del Pueblo sobre la problemática Matanza-Riachuelo. Sostiene que “gran parte de las personas que habitan la Cuenca Matanza-Riachuelo ha naturalizado la contaminación y no la ve como un problema que requiera ser enfrentado a través de acciones cotidianas (...) Además, los espacios comunitarios no explotan su capacidad como espacio de “información-formación”, no atacando institucionalmente el desconocimiento sobre las formas en que el ambiente influye en la vida de las personas y viceversa, tanto a nivel individual como grupal. De hecho, las salitas, los comedores, las iglesias u otros actores sociales no desarrollan acciones en este sentido. La ausencia de acciones frecuentes de reclamación evidencia la falta de conciencia social sobre las principales causas de la contaminación. Otra muestra de ello es que no existen programas ni organizaciones sociales de base trabajando con una agenda vinculada a las problemáticas ambientales de la Cuenca. Este tema está instalado sólo en aquellas organizaciones de neto corte ambientalista y de una manera poco articulada (…) El sistema de educación formal no ha incorporado en su estructura y a nivel de currículo prescripto la problemática ambiental, más allá de los múltiples esfuerzos que instituciones educativas y educadores particulares vienen realizando. Es que, para que la educación ambiental pueda aportar al cambio cultural que se requiere, debería haber un proyecto político educativo capaz de dar marco, contener y sistematizar los esfuerzos de los diferentes actores en juego” (
http://www.defensor.gov.ar/riachuelo/r-estrategia.pdf).

Me pregunto, pues, si la visión antropológica de que el hombre es lobo para otro hombre, y que por desconfianza a aquel resolvió el asunto confiando en el Estado a modo de un dios mortal, no sólo terminó costando nuestras libertades sino también (sin que nos diéramos cuenta) la dirección individual de nuestro destino, la cual tiene como contracara la responsabilidad personal, pues no hay la primera sin la segunda.

Bienvenida las opiniones.

lunes 20 de abril de 2009

DUELO DE CIVILIZACIONES (44): MALAS NOTICIAS LLEGAN A BUENOS AIRES

Todos los corazones estaban llenos de esperanza esa tarde de abril. Una cuadrilla de aviones había partido para destruir el enclave alienígena en el río de la Plata, y todos estaban pendientes del resultado de la escaramuza. Rápidamente el Enemigo había plantado una fortaleza en el río de escasa profundidad, y lo habían atiborrado de máquinas que una gran nave había depositado. En las calles céntricas congregose una multitud que, en bares, restaurantes y ante las vidrieras de las casas de venta de televisores, esperaba, esperaba con el aliento retenido y aguardaba la tranquilizadora novedad de que ya no había una base invasora en el río lindante. Mujeres maduras, ancianos, niños, gerentes de empresa, obreros y vagabundos estaban ahí, apretujados, con la boca contraída y el ceño fruncido.

¡Cuánto necesitaban los habitantes de Buenos Aires una victoria para recomponer los ánimos y alejar el peligro de la ciudad! Y más necesaria era porque el día había empezado con informes desalentadores. La mañana había comenzado con el reporte de que los invasores ya estaban en Perú y en Bolivia, e infestando buena parte del gigantesco Brasil. No obstante, los ejércitos sudamericanos peleaban, peleaban: sorprendían a las esferas metálicas en las selvas, les tendían trampas en las serranías y en las montañas, y quemaban sembradíos y vaciaban los campos de animales, en un intento probado de que esos seres no encontraran nada qué comer. Hacia el mediodía llegaron malas noticias del lejano norte. Nueva Orleáns, Atlanta y Charleston habían caído, y el Enemigo ocupaba una franja que iba desde el sur de los Estados Unidos hasta México.

Finalmente, en las primeras horas de la tarde se difundió la espantosa voz de que la misión había fracasado: la base seguía allí. En efecto, las esferas habían detectado a los aviones y barrido con ellos. Unas cuantas máquinas, que algunos describieron como semejantes a alacranes, habían disparado rayos mortíferos. Un vocerío inquietante sobrevoló a los gentíos, y unos miraron a otros preguntándose mentalmente qué vendría después.

Camila y su cuñada, Cristina, estaban en avenida de Mayo a esa hora, y supieron las novedades apenas estas empezaron a correr de boca en boca.

domingo 19 de abril de 2009

DUELO DE CIVILIZACIONES (43): LOS AVIONES PARTEN PARA DESTRUIR LA BASE

La familia del desafortunado Darío había quedado un poco escandalizada después de ver a Camila, la ex novia del muchacho, riendo sonoramente con Gabriel Bustillo en pleno funeral. Se trataba de un sujeto mucho mayor que ella, cargaba con un fracaso matrimonial y era dueño de un negocio que exportaba vinos a Europa. Camila había tenido que hacer malabares para explicarle por qué no estaba quebrada de dolor, cosa que era de suponer tratándose de la novia del difunto. Pero el sujeto no hizo más preguntas y ella se vio liberada de darlas. Cuando se despidieron esa noche, ella pensó que no iba a volver a verlo. Pero dos días después lo tuvo tocando el timbre de la casa de su tío Augusto para visitarla.

Camila dudó en abrirle. Desde hacía días la tristeza de había enquistado en su espíritu, y tenía ganas de estar sola. El hombre le había sido de utilidad esa noche para sobrellevar el funeral, y no quería saber más de él. Pero pensó que al fin y al cabo no tenía amigos en Buenos Aires, y que cualquiera que lo fuera venía bien. Así que lo recibió.

-Pensé en venir a ver como estabas –dijo él, con ironía-. Quise cerciorarme de que la “pena” no hubiese aparecido tardíamente. Pero veo que estás bien –y rió.

Camila quedó muda: en realidad no estaba apenada por la muerte de Darío. Más bien ahora se sentía con culpa por haber jugado con el muchacho.

-¡Oh, Gabriel! –exclamó, contrita-. En verdad estoy triste. Lo estoy porque sabía que no debía abusarme de los sentimientos de Darío (sentimientos puros), pero lo hice sin contemplaciones. No me importó que él sintiera afecto sincero por mí… He sido un desastre en el amor: el primer hombre huyó de mí faltando poco para nuestra boda, y al segundo, lo maté –y rompió a llorar-. Al principio maldije al primero y quise desquitarme. Pero ahora que estuvo bien hecho lo que hizo –de pronto, calló-. Bueno: no sé porque te estoy contando estas cosas, pero ¡estoy tan sola! ¡No tengo un amigo con quien confesarme! –y lloró con más fuerza.

-Bueno, bueno –dijo él, tratando de tranquilizarla-. En realidad el primero podría haber terminado las cosas de otro modo. De no haberlo descubierto, te habrías casado aunque no por eso habría dejado de serte infiel con la amante que tenía. Y el noviazgo con el segundo no duró siquiera una semana para que te entierres con el.

-Sí, lo sé –contestó ella, calmándose-. Pero hay otra cosa que me inquieta… La invasión… Todos dicen que es el final…

-Entiendo –contestó Gabriel, tomándola como una angustia natural-. Te preocupa la guerra.

-No. Me preocupa que llegue el final… ¡y que yo siga soltera!... Si llega, no habré conocido el amor; me marcharé de este mundo sin haberlo conocido…

Gabriel soltó una carcajada. Ya sin más tiempo, decidió marcharse.

-¿Te ríes de lo que me aqueja?

-No- contestó él, riendo aún-. Te aseguro que mucha gente tiene otras cosas en mente en estos momentos que el temor a “quedarse vistiendo santos”. Pero, anímate: quizá tengas suerte con un marciano. Aunque si supieran tus antecedentes, hasta los alienígenas huirían de ti –y rió-. Si eso te angustia, a partir de hoy tengas más razones para estar angustiada.

-¿Por qué?

-Porque para esta hora una flota de aviones estará volando hacia la base que los invasores levantaron en el río… para destruirla.

Y dicho esto, se marchó.


viernes 17 de abril de 2009

DUELO DE CIVILIZACIONES (42): LOS EXTRATERRESTRES PLANTAN UNA BASE EN EL RIO DE LA PLATA

La alarma cundió en Buenos Aires ante tanto fragor, y a todos les fue posible ver la columna en el ancho río de la Plata. Tan grande era que podía visualizarse en barrios tan distantes como Liniers o Villa Luro (donde se encontraban Augusto y su sobrino), a más de diez kilómetros de distancia. La noche se volvió día; un resplandor, que todo lo envolvía, alumbró la ciudad por entero. El Obelisco, la cúpula del Congreso, el vetusto puente de la Boca y las gruesas columnas de la Facultad de Derecho descollaron en medio de la difusa oscuridad circundante. En lo inmediato, nadie supo qué pasaba. Nadie se imaginó, en una primera instancia, que el Invasor montaba una fortaleza en el centro del río del tamaño de un mar.

En efecto, docenas de máquinas extraterrestres trabajaban frenéticamente construyendo una plataforma, y elevando altas paredes sobre ella. Empapadas por la lluvia que empezó a caer, grandes aparatos de altísimas patas y miembros superiores más cortos, montaban una fortaleza inexpugnable a pocos kilómetros de Buenos Aires, en las aguas barrosas.

REFLEXIONES A PARTIR DEL CRIMEN DE VALENTIN ALSINA

La incomprensible muerte de un hombre a manos de otro de 14 años cuando un robo; que estemos inmersos en la peor epidemia de nuestra historia, epidemia que ha desembarcado en esta Gran Ciudad y que está íntimamente ligada a la pobreza; que el gobierno asumido hace escasamente año y medio encuentre, otra vez, como lo sufrieron sus antecesores desde 1983, graves dificultades para la gobernabilidad y que recurra a maniobras objetables para evitar un posible naufragio; que, aunque democráticos tal vez por defecto, sea tal la apatía ciudadana por la política que las elecciones se hayan convertido en rituales carentes de contenido; que la pobreza sea endémica en un país que se ufanará rimbombantemente de poder alimentar a 500 millones de extranjeros, pero que no puede dar de comer adecuadamente a 13 millones de los suyos; que contemos con un conglomerado infinito de normas cuya observancia, cuanto menos, es relativa; que la sociedad, desde los 90, venga experimentando un deterioro ético y/o moral (no de moralina) que hizo que el progreso material o económico no fuera acompañado por un perfeccionamiento del hombre y de la comunidad, a modo de un cuerpo que ha quedado sin espíritu; que las pujas sectoriales planteen, otra vez, dicotomías y que la inestabilidad sea el rasgo argentino más distintivo desde 1930; dibujan en mí una visión pesimista de las cosas, y hasta me hacen pensar si en lugar de repetir conductas, no es ocasión de dar paso a la duda para replantearse lo que tenemos por seguro.

El crimen atroz de un hombre, la recurrente e instalada desconfianza social hacia sus dirigentes (consolidada a partir de 2001), la desconfianza de esos dirigentes hacia distintos sectores sociales, junto con las pujas corporativas (fenómeno repetido), entre otras cosas, hacen sobrevolar la impresión de una lucha de todos contra todos que pone en jaque la misma noción de existencia del Estado y de la sociedad.

En 1651, Tomás Hobbes (un hombre perseguido por el temor), partió de una percepción pesimista del hombre para explicar el origen del Estado o Leviatán como lo llamara. Empezando por la premisa de que el hombre es lobo para otro hombre, y no confiando en la moral de éste, interpreta que ese hombre (más por la necesidad de preservarse a sí mismo de sus semejantes que por el reconocimiento de los derechos de los otros) se avino a pactar con los demás que haya un Estado o suprema autoridad que los salve de la guerra de todos contra todos. A esa autoridad habían entregado todos los derechos, en una renuncia absoluta, para el fin primordial de que ese soberano los protegiera. Tal era su concepción pesimista que dirá: “… Si dos hombres cualesquiera desean la misma cosa, que, sin embargo, no pueden ambos gozar, devienen enemigos; y en su camino hacia su fin (que es principalmente su propia conservación, y a veces sólo su delectación) se esfuerzan mutuamente en destruirse o subyugarse”. Analiza “que durante el tiempo en que los hombres viven sin un poder común que les obligue a todos al respeto, están en aquella condición que se llama guerra; y una guerra como de todo hombre contra todo hombre
. Como consecuencia, ante la falta de seguridad se ven afectadas la propiedad, el trabajo, la producción, la inventiva y toda obra del hombre, pues no están a salvo. El hombre individual, en la concepción de Hobbes, ha renunciado a su libertad de juzgar qué está bien y qué está mal, lo justo e injusto, y se ha comprometido a tener por bueno y justo lo que la autoridad estableciera como tales.

De resultas, Hobbes interpreta que se ha construido un hombre artificial (el Estado) de fuerza y tamaño muy superiores al del hombre físico, un superhombre; en definitiva, un dios, al que llama “dios mortal”. Baste esta introducción preliminar para analizar si hallamos coincidencias con nuestro país.

jueves 16 de abril de 2009

DUELO DE CIVILIZACIONES (41): 41 DIAS PARA LA LLEGADA DE LOS INVASORES A BUENOS AIRES

Después de la cena, Augusto subió hasta la terraza para pitar un cigarrillo, se apoyó en la barandilla y quedó contemplando la calle. La noche estaba tranquila y la temperatura era templada. Ningún ruido sonaba en el vecindario, ni tampoco corrían brisas de aire. Todo en derredor estaba placenteramente quieto; una noche ideal en la que nada de gravedad podía ocurrir. Agustín estaba en el piso inferior terminando de ordenar la cocina, y Camila había salido hacía dos horas. El cielo, en esa parte, estaba despejado, aunque en la lejanía destacaban las sombras de una tormenta alta y espesa, un tanto inquietante. Aprovechando esa quietud el anciano se entregó a sus pensamientos. Más allá había una guerra; más allá dos civilizaciones chocaban; y el invasor avanzaba, avanzaba. Pero la esperanza aún estaba aún ahí, en alguna parte. Ahí estaba: no podía identificarla, no sabía qué forma tenía, pero estaba seguro de que restaba.

Al rato apareció el joven. Aunque el viejo seguía pensando de su sobrino que se trataba de un atolondrado, lo cierto era que la relación entre ambos había mejorado. Ya Augusto no esperaba que el padre lo reclamara en Chascomús así se marchaba, y se representaba que si eso ocurría, iba a extrañarlo.

-Qué noche serena –comentó el joven colocándose a su lado-. Nada suena. Tanta quietud atemoriza…

Augusto no dijo nada, aunque en parte compartía lo que pensaba el muchacho.

-¿Qué pasará? –preguntó de súbito Agustín-. ¿Cómo será el mañana? ¿Habrá un mañana? ¿Llegarán las naves aquí? ¿Qué pasará con todo lo que vemos?

-No debes temer, hijo –lo tranquilizó el viejo, y su nueva disposición, menos huraña y más afable, sorprendió al joven-. Creo que aún queda una carta a nuestro favor en la baraja, aunque no sepamos cual es. Al menos esta amenaza ha regalado un beneficio: la unidad de hombres de culturas, credos y lenguas diferentes.

De pronto sonó un trueno en el Este, y un resplandor iluminó el cielo en ese lado. Quienes estaban en la terraza se sobresaltaron y miraron el Oriente. La tormenta crujía; en su interior ocurrían explosiones y fucilazos. Entonces, una columna, como de fuego, descendió de ella en medio de gran estrépito e iluminó el cielo por entero. Las siluetas de casas y edificios resaltaban negras alumbradas por la infinita luminosidad que la columna despedía. Y allí quedó, con el cielo anubarrado como telón de fondo.

miércoles 15 de abril de 2009

DUELO DE CIVILIZACIONES (40): 42 DIAS PARA LA LLEGADA DE LOS INVASORES A BUENOS AIRES

Cuando Augusto llegó al edificio donde pensaba que encontraría al militar y se reportó a un secretario sentado a un escritorio, éste, con cara de sorpresa, le dijo que era imposible que viera al general Justo Sandoval porque el hombre había muerto hacía diez años. Augusto se sintió en ridículo. "En 1995, cuando lo vi por última vez, parecía estar bien", dijo sin saber qué decir. Más en ridículo se sintió al pensar que había quedado malparado ante su sobrino, quien había oído la novedad.

Se recompuso rápidamente, y pidió hablar con algún jefe de rango asegurando que era “muy importante” lo que tenía para decir. El secretario lo miró como si lo creyera un lunático: detenido a su frente estaba ese anciano vestido con un traje que le sobraba por todas partes, calzado con unos zapatos gastados y que portaba un manojo desordenado de papeles que asomaban por los lados de una carpeta. Se había autotitulado “presidente” de un desconocido Consejo de Sabios, y si esa era la traza de su vocero, mejor no imaginar a la gente que representaba.

El hombre le dijo que era improbable que alguien lo recibiera, pero Augusto insistió. ¿No accedería ese asistente a las súplicas de un viejecito vulnerable y encantador?

-Por favor, hijo –dijo el viejo, pintando de dulzura sus ojillos-. Aunque sea, unos minutos. Me quedaré aquí sentado, esperando, todo lo que sea necesario hasta que alguien me reciba. Además, no puedo mantenerme parado por mucho tiempo. Permaneceré sentado en esa silla. ¿O lanzarás a la calle a este pobre abuelo?

El secretario, harto, accedió mientras Agustín miraba anonadado a su tío. Augusto había interpretado un bonito papel. De seguro habría sentido deseos de despotricar, lanzar anatemas y, finalmente, mandar al diablo al secretario, lo cual era más afín con su naturaleza truculenta. Pero se cazan más moscas con la miel que con la hiel.

Después de dos horas de espera, un teniente coronel los recibió aunque el encuentro fue inútil. El militar desconoció la autoridad del Consejo de Sabios, casi se mofó de la recomendación de Augusto de evacuar con urgencia Buenos Aires y aseguró que los invasores no llegarían a la ciudad porque serían detenidos antes. “Muchas dificultades están encontrando para avanzar –declamó-; están cayendo en Asia, en Estados Unidos y en Brasil, y además estamos armando un círculo defensivo que no quebrarán”.

Con las manos vacías, aunque algo tranquilo por la certeza de que se estaba preparando una defensa, Augusto se retiró un poco apesadumbrado: representaba a un Consejo que no tenía a quien aconsejar. Sin embargo, esa tranquilidad le duraría poco, sólo unas horas. Porque en la noche los habitantes de Buenos Aires recibirían una sorpresa.


PREMIO "NO ME OLVIDES"



Gracias a El Blog de Carmen (http://el-blog-de-carmen.blogspot.com/) por esta distinción. Viene de una amiga española que tiene un blog muy interesante, de esos blog cálidos que te hacen sentir bien porque es cálida la persona anfitriona.

martes 14 de abril de 2009

DUELO DE CIVILIZACIONES (39): 43 DIAS PARA LA LLEGADA DE LOS INVASORES A BUENOS AIRES


Entretanto la guerra seguía en el fondo de todo. El día 13 de abril llegaron noticias inquietantes a Buenos Aires. Los ejércitos colombianos y ecuatorianos estaban realizando un esfuerzo titánico por detener a las máquinas y las esferas alienígenas, pero, sin más remedio, habían tenido que evacuar Cali, Medellín, Bogotá y Quito para continuar la resistencia en las montañas y en las selvas, territorios difíciles para la maquinaria de guerra invasora. No obstante, en Brasil, habían fracasado en penetrar el espeso Amazonas, y se hablaba de que varios aparatos se habían derrumbado después de que sus tripulantes fueran afectados por fiebres tropicales para los que no estaban preparados. De resultas, los invasores habían descendido algunos discos ante las ciudades costeras e iniciado el ataque por ese flanco. Peruanos, bolivianos y paraguayos, en tanto, se aprestaban para enfrentarlos próximamente, mientras los distintos gobiernos sudamericanos estaban cruzando tropas, tácticas y materiales bélicos para enfrentar en unidad a los que venían.


Cuando al siguiente día llegaron nuevos (y desalentadores) informes de Europa, de China y de Oceanía, imprimiendo la idea de que las defensas humanas caían en todas partes, Augusto pensó que el Consejo de Sabios que lideraba debía lograr de las autoridades la evacuación temprana de ciudades, entre ellas Buenos Aires. Para colmo, su comunidad de notables estaba sufriendo constantes bajas pues cada día se perdía contacto con algún científico o artista. Y aquellos que seguían comunicados no dormían reubicando obras de arte, libros o trabajando en descubrir novedades científicas que poder oponer al enemigo. Pero todo parecía inútil.


El día que supo que sus amigos en España estaban vaciando los museos para preservar los cuadros de Goya, Dalí y Picasso, se calzó su mejor traje, emprolijó su larga y blanca barba, tomó a su sobrino y viajó hasta el centro para entrevistar a un general amigo a quien comunicarle lo que Esquenazi le había pronosticado.

PARO EN LOS HOSPITALES EN MEDIO DE UNA EPIDEMIA



Médicos de la Provincia inician mañana un nuevo paro de 48 horas
17:55
La medida de fuerza afectará la atención en 77 hospitales públicos del distrito. Reclaman un 33 por ciento de recomposición salarial, entre otras mejoras laborales.


La medida de fuerza es por reclamos salariales, contra la precarización laboral y también, contra la política gubernamental frente la epidemia de dengue. Ahora bien, más allá de lo legítimo de los reclamos, ¿es oportuno recurrir al paro en medio de una epidemia, considerada la peor de la historia argentina, y cuando hay casos de dengue en la provincia de Buenos Aires?

lunes 13 de abril de 2009

DENGUE EN ARGENTINA: UN PROBLEMA DE TODOS. CUANDO SE UNEN POBREZA Y ENFERMEDAD

Hace 3 meses un brote de Dengue saltó a Argentina, se expandió por el norte del país y se convirtió en una epidemia que afecta a 18 de las 24 jurisdicciones nacionales, especialmente, a las provincias más pobres como Salta y Chaco. Ya el Chaco es noticia desde hace años por ser la marca con mayor pobreza; volvió a serlo el año anterior cuando la terrible sequía, y ahora lo es por este nuevo mal. Porque los Jinetes del Apocalipsis cabalgan de a cuatro, no lo hacen solos.

Cuatro naciones de América del Sur (Brasil, Paraguay, Bolivia y Argentina) afrontan esta epidemia común que no es nueva. Después de que la enfermedad fue erradicada aquí en 1963, y de permanecer afincada en Asia, Africa, el Caribe y Oceanía, en los 90 empezó su descenso hacia el sur desde América del Central, alentada por el calentamiento global y la miseria endémica que encontró a su paso. En 1998 Argentina tuvo su primer rebrote autóctono.

El Dengue es una enfermedad viral transmitida por la hembra de un mosquito de hábitos diurnos y domésticos, el aedes aegypti, que para vivir elige tu casa, o la casa de tu vecino, y se multiplica en cuanto depósito olvidado de agua hay. El alza de las temperaturas por el calentamiento global lo hizo multiplicarse, tanto como hizo que el virus prolifere con mayor velocidad. A falta de vacunas, las únicas armas son la información y la prevención individual y estatal. Aunque el toque de alarma sonó recién cuando la epidemia estaba a las puertas de las grandes ciudades. Y como cada vez que las cosas se hacen por la urgencia, la información es atropellada, cuando no contradictoria.

Hace 2 semanas el noticiero de un canal de aire mostró a un periodista revisando junto con un médico el patio de una casa. Ante la vista de un charco milimétrico de agua dejado por un chaparrón, el médico arriesgó -con alarma- que allí también el mosquito podía multiplicarse, así como recomendó desparramar cloro a diestra y siniestra.

Cinco minutos más tarde, el ministro de Salud bonaerense, en el canal de la competencia, dijo lo contrario. El ciclo vital inicial del mosquito es de 5 a 10 días que transcurren en el agua, por lo que tal cosa es difícil que se complete en charcos expuestos a desaparecer por evaporación o escurrimiento. Si complementamos esto con informes de especialistas que dicen, sin rodeos, que no deposita huevos en charcos, zanjas o lagunas (pues necesita de paredes de recipientes,
http://www.corrientesaldia.com.ar/noticia.aspx?id=92566), uno se pregunta si hay responsabilidad en mucha información que se difunde. En cuanto al cloro, la conclusión del ministro no tiene desperdicios: en este caso, el cloro no sirve para nada.

Tranquilos, a no desesperar, porque para esclarecer las cosas existe el programa Mañaneras, de Karina Mazzocco. Hoy, después de la respuesta del médico invitado de que sólo el mosquito hembra pica y transmite el virus, la conductora preguntó “cómo diferenciar la hembra del macho”, dato relevante si los hay y, por supuesto, fácil de verificar tratándose de un insecto minúsculo y veloz. Como el problema no se resuelve levantando faldas, el médico se apresuró a recomendar los verdaderos métodos de combate. Una “iluminada” panelista “enriqueció” aún más la charla acotando que eso de cambiar el agua periódicamente de bebederos y jarrones era más trabajo para la mujer al final del día. Finalmente, el profesional volvió a las bondades del cloro, con lo que ya no sé si el mosquito muere fulminado por esa sustancia o de risa ante nuestras contradicciones.

Una vez en el trabajo abrí un mail en cadena sobre el tema, y aunque era bastante ilustrativo, empezaba haciendo una comparación entre el virus del sida y el del Dengue, diciendo que los infectados por el Vih tienen una expectativa de vida de 3 años. Afirmar esto es muestra cabal de una ignorancia supina y paleozoica, igual que afirmar (en 2009) que alguien con síndrome de down tiene el mismo promedio de vida que en 1983, cuando era de 25 años, olvidando que la ciencia ha duplicado ese promedio.

Pero ¿cómo no esperar un cuadro de desinformación si noy hay acuerdo respecto del número de enfermos de dengue? ¿Cómo no esperarla en un país donde hace años no sabemos cual es la tasa real de inflación? Porque mientras la asociación Médicos del Mundo afirma, a la fecha, que los infectados son entre 30.000 y 40.000, el gobierno apenas reconoce 16.000. Gracias al Cielo, al menos, hay muy distintas fuentes e informes serios que echan luz y concuerdan en muchas cosas.

Más me asombró lo que encontré al regresar a mi hogar. Aunque aquí y allá las campañas repiten no dejar recipientes al descubierto donde puede acumularse agua de lluvia, camino de mi casa hallé en la calle ocho grandes tambores destapados de una obra en curso que realiza el Gobierno de la Ciudad. Me pregunto qué pensaran quienes viven en las casas que tienen esos tambores a sus puertas, contrastando lo que ese gobierno pide por un lado pero hace por el otro. Me pregunto si quienes realizan las obras –y quien las supervisa, especialmente- desembarcaron recién de Marte o son escapados tardíos que vinieron del mismo planeta destruido de Superman pero demoraron más en llegar que él.

En el fondo de todo, y a pesar de nuestra desorientación, subyace que esta epidemia es resultado del cambio climático, de la deforestación y de la miseria, deudas pendientes de pago de esta Humanidad. Porque en este Tercer Mundo, durante años, hemos hecho lo mismo que hace un deudor cuando no puede pagarle a sus acreedores. Les dice a cada uno de ellos: “vuelve mañana, que hoy no tengo con qué pagarte”. Hasta que después de demasiado tiempo sin la paga, los acreedores dicen: “Vayamos juntos, a la misma hora, a reclamar lo nuestro”.

Esta epidemia nos ha puesto cara a cara ante una cruel realidad; la dolorosa verdad de que aunque saturemos nuestra sociedad de computadoras descartables, celulares que cantan, bailan, lavan y abren la puerta para ir a jugar, MP3 y cámaras digitales que sólo sacaran la foto cuando sonriamos, a pocos metros de las grandes metrópolis la pobreza que caracteriza a este Tercer Mundo allí está. Esa pobreza que es endémica aunque una epidemia no lo sea, y que dejará la puertas abiertas a otros oportunistas.

Porque a veces nuestro país se asemeja a esas casas mal cuidadas que el ladrón ha vigilado; llegado el momento oportuno, no asalta la casa solo, sino que llama a otros para que lo hagan con el.
(Haz click en el afiche para la prevención)

domingo 12 de abril de 2009

DUELO DE CIVILIZACIONES (38): 45 DIAS PARA LA LLEGADA DE LOS INVASORES A BUENOS AIRES

En medio de lo que ocurría, Camila, más por obligación que por convicción, se calzó sus ropas más sobrias y asistió al funeral de Darío en la casa de una de sus tías. Antes de salir se miró en el espejo, pensando que tendría que tener los ojos rojos de haber llorado o la cara pálida, pero no tenía una cosa ni otra.

El lugar era una casa antigua, con un amplio patio atiborrado de malvones, rosas y azaleas. La hermana del muchacho, Cristina, la recibió emocionada, como si fuera parte de la familia, y todos los presentes se acercaron a ella con ánimo de consolarla, pensándola destrozada. Nada más lejano. Camila les habría dicho, sin vueltas, que en modo alguno estaba dolorida, que no había querido al muchacho y habría gritado: “¡Abran los ojos! ¡Nuestro noviazgo duró dos días!”. Pero vio rostros tan afectuosos y maneras tan corteses en derredor, que no tuvo valor para desilusionarlos, e interpretó el rol de una enamorada que enfrenta la frustración de un temprano amor. En realidad estaba furiosa por su suerte: un novio la había abandonado, otro había muerto.

Sí; todos pensaron que la novia estaba quebrada por el dolor. Incluso con causa en ese dolor explicaron que, mientras en la sala las tres tías del muchacho lloraban, los restantes deudos tomaban ceremoniosamente el café y los vecinos emitían susurros cuando hablaban cuidando de no alzar la voz, de fondo sonaran las carcajadas de Camila quien, encerrada en el cuarto adyacente, hablaba y se divertía con Gabriel Bustillo.


PREMIO




Gracias PASEO POR PETARDILANDIA (http://petardylandia.blogspot.com/) por el premio. Un honor.

sábado 11 de abril de 2009

FELICES PASCUAS



FELICES PASCUAS



Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos.

Bienaventurados los mansos porque ellos poseerán en herencia la tierra.

Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados.

Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.

Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.

Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios.

Bienaventurados los que buscan la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios.

Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los cielos.

Bienaventurados seréis cuando os injurien, os persigan y digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por mi causa.

Alegraos y regocijaos porque vuestra recompensa será grande en los cielos.
(Mt 5,3-12)

viernes 10 de abril de 2009

DUELO DE CIVILIZACIONES (37): 47 DIAS PARA LA LLEGADA DE LOS INVASORES A BUENOS AIRES

Llegó el 9 de abril, y los invasores, con cientos de naves de guerra, invadieron Brasil. Corría el rumor de que ocurrían grandes combates en la frontera de Colombia y Ecuador. Mientras tanto, las noticias en otras partes del mundo tampoco eran entusiastas. Los alienígenas concentraban fuerzas para atacar a los países árabes, la India y China, maniobraban para incomunicar el Este y el Oeste de Estados Unidos, y grandes discos habían descargado máquinas destructivas en Gran Bretaña e Irlanda. Gran parte de la población de Londres estaba tomando sus cosas y abandonando la ciudad ante la posibilidad cada vez más cierta de que el Enemigo llegara en cuestión de días a su ciudad.

No obstante, a pesar de todo también corrían informaciones alentadoras. En Medio Oriente los israelitas y sus antiguos vecinos adversarios habían suspendido sus diferencias para otra ocasión, y ya planificaban una defensa mancomunada. Al mismo tiempo, la táctica seguida por los rusos (la que ya habían utilizado en contra de otros conquistadores, como Napoleón) se había difundido y estaba siendo repetida en otras partes del mundo con algunos éxitos, y los estrategas vislumbraron que se había encontrado un flanco débil en el invasor y una metodología para universalizar. En efecto, esos seres podían contar con una tecnología muy superior, pero para prolongar su campaña necesitaban de los suministros y los alimentos que encontraban en el planeta. Dificultarles que se los procuraran podía significarles un duro golpe.

Sin embargo, esos planificadores notaron algo que los desconcertó, y que no sabían a ciencia cierta si era bueno o malo. En la última semana los descensos de naves se habían intensificado como si un apresuramiento repentino moviera al enemigo.

miércoles 8 de abril de 2009

DUELO DE CIVILIZACIONES (36): 49 DIAS PARA LA LLEGADA DE LOS INVASORES A BUENOS AIRES

Entretanto, el desaliento invadía los ánimos por todas partes; entraba en las personas a través de las grietas del alma y helaba sus espíritus. A las derrotas en México y Venezuela se añadió el derrumbamiento de la línea defensiva en el centro de Europa. Italianos, alemanes, franceses y polacos habían intentado inútilmente detener a los colosales aparatos invasores que habían aniquilado toda resistencia encontrada en su camino. Poco a poco, el listado de países o territorios perdidos iba aumentando con el agregado de tal o cual nación. Después de duras luchas, casi toda Francia estaba en poder de los alienígenas, y para el día 8 de abril el enemigo ya amenazaba España.

Buenos Aires permanecía tranquila, aunque expectante. La guerra aún estaba lejos, recluida en el extremo norte de la América del Sur, pero estaba en el continente, y venezolanos, colombianos y brasileros peleaban desesperadamente, codo a codo, para repeler a los invasores.

No obstante, en medio del humo de las explosiones y de los rayos, un destello de luz titilaba alentando esperanzas. Seis esferas de metal habían encallado en alguna parte de Rusia, derrotadas por la artillería rusa y por no haber encontrado nada qué comer a su paso. Los rusos retrocedían mientras quemaban acres y acres de tierra con la intención de que los alienígenas sucumbieran por la falta de víveres y de suministros. Por su parte, los mandos militares en el norte de Sudamérica estaban atomizando sus fuerzas de modo de evitar que el Enemigo las encontrare en un solo punto, y anticipaban que las irregularidades del terreno con sus miles de escondites, implicarían una dificultad para los extraterrestres.

lunes 6 de abril de 2009

DUELO DE CIVILIZACIONES (35): 51 DIAS PARA LA LLEGADA DE LOS INVASORES A BUENOS AIRES

La sucesión de sinsabores en Camila (comenzada con la frustración de su boda), sumó un nuevo eslabón una noche. Cuando amigos en común con su ex novio, la invitaron a una fiesta y le anticiparon que él iba a ir acompañado de la muchacha con quien la había engañado, no dudó en recurrir a alguno de los objetables candidatos que había conocido. Pero como la mayoría no estaba disponible, tuvo que resignarse a concurrir con el silencioso Darío. De inmediato alentó en el joven la idea de que Camila se había fijado en él, sin pensar que la intención de ella era asistir acompañada de alguien, quien fuese, a quien lucir como nuevo novio. Y así lo hizo.

Arrastró a Darío hasta la fiesta que se realizaba en una casa, se cercioró de que Guido la viese acompañada del muchacho y de mostrarse alegre y satisfecha junto a él. Pero después de tres horas de representar un papel, y después de varios vasos de cerveza, la tristeza cayó sobre Camila en la madrugada. Más allá estaba Guido, feliz con su nueva conquista, mientras ella estaba al lado de ese muchachito que no le interesaba, mostrando una alegría que no sentía y escuchando los mil y un planes que su nuevo enamorado tenía para los dos. “¿Por qué no se calla?”, pensó mientras mentalmente miraba hacia atrás y caía en la cuenta de que en poco menos de un mes su corazón había sufrido dos fuertes golpes. Y sin ánimos, y con los ojos desdibujados por una cortina de lágrimas, rompió a llorar en medio de la fiesta mientras Darío, sin comprender lo que pasaba, trataba de tranquilizarla. Y pensando que en lo inmediato, nada mejor le deparaba la vida, reconoció su derrota y decidió entregarse a ese desconocido que, al menos, parecía tener un corazón puro.

Pero su flamante noviazgo iba a durar demasiado poco.

Dos días más tarde Camila recibió un llamado de la hermana de Darío. “El estaba muy ilusionado contigo –le dijo la voz, triste-. Tanto que estaba haciendo planes para presentarte a nosotros. Pero ya no será posible… Estaba tan exultante, que hoy en la calle quiso rescatar a un gatito de meses de un árbol, aunque nunca fue bueno para esas cosas. Trepó al árbol, pero la rama se quebró… El animalito se salvó sin su ayuda; él no corrió la misma suerte… Hoy en la noche es el funeral…”
Continúa mañana

viernes 3 de abril de 2009

DUELO DE CIVILIZACIONES (34): 54 DIAS PARA LA LLEGADA DE LOS INVASORES A BUENOS AIRES

Y mientras los invasores avanzaban aquí y allá, Camila siguió gastando tardes de café con candidatos que poco o nada le atraían. Sentada a la misma mesa, junto a la misma ventana de la misma confitería, por delante de ella desfilaron nuevos rostros. Cualquier circunstante que hubiese pasado por allí cada tarde, habría notado como Camila iba inclinándose diariamente sobre la mesa como se inclina un clavel que se marchita, en el jarrón.

Erguida, oyó la palabrería incesante de Marcos Ricciardi, un narcisista esbelto de cuerpo torneado, grandes bíceps y remera ajustada que no dejó de hablarle de sí mismo, del gimnasio y de cuanta conquista había tenido. Camila se representó que además de tener que competir con cuanta jovencita ardiente diera vueltas por ahí, iba a tener que rivalizar con los anabólicos, las mancuernas y los aparatos del gimnasio, así que se despidió de él para no volver a verlo. Menos entusiasmada, y con los hombros caídos, escuchó a Nicolás Pampini, que no dejó de hablar de los extraterrestres, de su madre, de una antigua novia y de fútbol, y que le hizo pagar el café. La falta de entusiasmo se transformó en hastío cuando del otro lado tuvo a Darío Lopérfido; ella se pasó los sesenta tortuosos minutos sentada de lado, mirando hacia la calle y rogando al Cielo que terminara ese suplicio, mientras el tímido muchacho escudriñaba los sobrecitos de azúcar, devoraba las galletitas y mareaba el contenido de la taza al darle infinitas vueltas a la cuchara sin decir una palabra.

Una excepción fue Ciro, un muchacho bastante mayor que ella, risueño y, a sus ojos, atractivo, afecto a los dibujos animados tanto como a la cerveza. El hombre le hizo olvidar sus planes de desquitarse de su ex prometido porque de pronto de vio presa de un enamoramiento que motivó que recuperara la alegría en las mañanas y la esperanza en las noches. Ella le hubiera bajado la luna de habérselo pedido. Lo esperaba con el mate y las facturas en la casa de su tío, lo atendía a cuerpo de rey mientras él miraba la televisión, le preparaba la cena para que regresara comido a su hogar, y le daba telefónicamente los buenos días en la mañana, y las buenas noches al acostarse. Pero una noche fatídica el sueño se desvaneció. Como ocurre en estos casos, el joven se arrogó las culpas, destacó de ella sus virtudes, dio por terminado el breve noviazgo y desapareció para siempre.

jueves 2 de abril de 2009

DUELO DE CIVILIZACIONES (33): 55 DIAS PARA LA LLEGADA A BUENOS AIRES

A principios de abril llegaron noticias inquietantes. En México se habían perdido Guadalajara y Monterrey (aunque los mexicanos estaban llevando adelante una resistencia desesperada). La flota invasora estaba cercando Caracas y Maracaibo en Venezuela, y un desprendimiento, por penetrar en Colombia y Brasil. Pero el golpe a los ánimos fue demoledor cuando se supo del ataque a París. Hasta entonces ninguna potencia había sufrido la caída de su capital, y París fue la primera de una nómina que todos pensaban se engrosaría. Un rayo fulminante había alcanzado la torre Eiffel y la había partido por la mitad. La imagen dio la vuelta al mundo. La prensa porteña habló de que las esferas metálicas, disparando bolas de fuego, habían desfilado por los Campos Elíseos.

La suerte corrida por la capital francesa demolió las esperanzas de Augusto. Se anticipó que iba siendo hora de reconocer que su Consejo de Sabios era un rotundo fracaso que no iba a revertir el curso de las cosas. Y más se desanimó cuando analizó que, a pesar del enemigo común que estaba aniquilando la civilización, unos hombres no habían resignado sus diferencias con otros hombres, y seguían las guerras domésticas en distintas partes del mundo. Al final cayó en la cuenta de que si la unidad de la Humanidad se imponía, esta era imposible a pesar de lo decisivo de la hora. Y decidió que, echado el destino como estaba, debía informar a las autoridades lo que sabía para evacuar Buenos Aires con suficiente antelación.

Continúa mañana

HOMENAJE II: 27 AÑOS DE LA GUERRA DE MALVINAS


Si algo le faltaba a la dictadura militar instalada en 1976 para completar la tragedia que había causado (ya había eliminado a 30.000 personas, mandado a exilio a otros miles, destruido la industria, provocado un crack bancario en 1980 y endeudado pesadamente al país con el exterior) era una guerra. Y el cuadro se completó el 2 de abril de 1982, cuando invadió las islas Malvinas, que los ingleses habían arrebatado a Argentina en 1833.

Se dio la inusual situación, casi sin precedentes en el siglo XX, de un país sudamericano en guerra contra una potencia mundial. Y aprendimos que un león sigue siendo león, aunque se lo vea mansito y dormido.

El gobierno militar bien necesitaba de una gesta nacional espectacular para perpetuarse más tiempo en el gobierno y demorar la entrega del poder a los civiles que los juzgarían por sus crímenes, y encontraron en la recuperación de las islas (apenas custodiada por 80 soldados ingleses) lo que necesitaban con urgencia: una causa patriótica.

Tras la invasión, Argentina aglutinó en las islas a 10.000 hombres (la mayoría jovencitos de 18 y 19 años apenas entrenados) esperando una solución diplomática; Gran Bretaña, por su parte, despachó una flota de 110 naves, equipamiento nuclear y 28.000 efectivos bien equipados y experimentados.

Argentina no tenía plan para una guerra, y había atado su suerte a los resultados honrosos de una negociación. Pero la derrota diplomática anticipó la derrota bélica, y el 1 de mayo los ingleses iniciaron la reconquista. Mientras la prensa en el país anunciaba "Estamos ganando" o "Seguimos ganando", la realidad en el frente era muy distinta. Allí había hambre y frío, y el coraje era insuficiente para detener a la superior maquinaria bélica británica.

La ofensiva argentina había quedado en manos de la Fuerza Aerea que tuvo su "bautismo de fuego"; volando desde ciudades en el país, los aviones cruzaban el mar, atacaban a la flota y debían regresar rápidamente a las bases antes de que se les terminara el combustible. Y aunque causaron grandes daños a la Armada ingles, al final los británicos desembarcaron en las islas y empezaron el avance hasta su capital.

El descenlace ocurrió el 14 de junio cuando la guarnición argentina se rindió.

Casi 650 soldados argentinos murieron (hay un número igual de suicidados) y 1.000 quedaron mutilados; otros 9.000 ex-combatientes quedaron para resistir el olvido. La dictadura militar quedó herida de muerte y no pudo hacer más que dejar el camino libre para el regreso de la democracia.

Mi recuerdo.

EL SEÑOR DE LOS ANILLOS

EL SEÑOR DE LOS ANILLOS
El señor de los Nazgul, en la batalla final

LA GUERRA DE LOS MUNDOS

LA GUERRA DE LOS MUNDOS
Versión 1953

LO QUE EL VIENTO SE LLEVO

LO QUE EL VIENTO SE LLEVO
Scarlett O'Hara (Vivien Leigh, 1939)

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